Espacio y círculos

Durante tres años seguidos estuve en un grupo del curso de milagros.

No se muy bien la decisión que me llevo, ni que esperaba.

Pero, ahí, cada día llegaba la frasecita . Y mi concienciada moral.

No entendía ni papa, y el hecho de que se nombrarse a Dios constantemente me aturdia.

Y aún así, seguía. Y intentaba olvidar y no repensar.

Tres años.

Quizás habría hecho mejor el acudir a un psicólogo.

Quizás no.

Es tan difícil ser capaz de expresar los sentimientos por muy comunes que sean, con tu alrededor. Sin sentir que te vean o te miren cómo una loca..o vayan a examinar tu vida.

Y aunque siempre he sentido que soy una solitaria, también he aprendido que ser social beneficia. Mentalmente y hasta físicamente.

Supongo que viniendo de una familia tan disfuncional como la mía, es eso lo que buscaba.. Esconder lo que dentro se había normalizado. Y expresar lo que estos sentimientos habían formado.

Quizás si hubiese buscado más el expresarme, quizás me habría llevado a sacar alguna parte….o a más conflictos quiere me hubiesen llevado a ese psicólogo… Quien sabe.

No se donde escuché que cada cosa llega cuando toca..y hay que agradecer cada paso.

Últimamente, este año nuevo, parece llegar con repaso.

Supongo que algo he aprendido, y por lo menos ya no hay dolor, sino conciencia.

Conciencia de lo que sucedió y como. De que, te llevo a donde. Y que no quieres volver a repetir.

Hace poco vi un vídeo de cómo funciona el espacio. Y me recordó a mis dolorosos círculos. De los que creía no salir nunca.

Nunca un vídeo iluminó y me alegro tanto.

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Estadísticas

Descanso en el sofá abrigada con una suave manta.

Estoy cansada, con frío, y triste.

A mí lado, el mando a distancia y el móvil.

Y mi prótesis temporal de mi teta.

La hice con protectores del sujetador de mi bañador. Cuando la hice, sentía que me haría sentir mejor. Y nunca ha sido.

Solo la he usado en ocasiones. Y nunca me ha hecho sentir segura. Sino más bien lo contrario. Molesta. Y se mueve. Y no se parece a mi otro pecho.

Aún mi piel está molesta por la radiación. Y el roce duele. Y mi fea cicatriz no es nada cómoda de ajustar a nada.

Recuerdo cuánto he llorado por perder mi pecho. Cuanto me ha dolido. Durante las quimios y los cambios, no quería quererla.

Veía como la medicación cambiaba su forma. Y esa herida continua, con nombre médico iba cambiando, hasta por fin, cerrar. Y al exterior, desaparecer.

Me alegró. Y me ilusioné. Quise creer que es magia, y hasta que podría ser que no perdiese mi pecho.. Que esa quimio eliminaría todo y todo volvería a ser como antes.

Antes de ir, una vez y otra al médico a decir que eso no estaba bien. Que esa herida que ellos no querían ver, no era normal.

Pero para entoces parecía loca. Nadie me escucho. Y mi doctora de cambio me dijo que estaba deprimida.

Y lo creí. Durante un tiempo. Y tome la medicación .

Y un día, sin más, volví a pensar que yo no me inventaba una herida…

Tras la respuesta del dermatólogo, parecía que era una maldición.

Por protocolo, tras la reciva, se quita el pecho.

Estoy harta de estadisticas y protocolos.

Aún ahora.

Bueno siempre.

Soy.

El porcentaje de mujeres que tiene cáncer de mama a mi edad.

La condiciones físicas.

El tanto por ciento que sobreviven

Las que vuelven a tenerlo.

Y las posibilidades de sobrevivir cinco años después.

El ki19 de mi cáncer.

El TAC para ver mis metástasis.

Poco importa..o poco me importa a mí.. para que pensar en cinco años, sino sé si sobreviviré uno..o dos .

Me importa hoy..y quizás esté mes. Y si me llegará el sueldo a final de mes. Y si estaré bien y aunque pobre y sin teta, sea feliz.

Hace poco revisaba mi funeral…y quería organizarlo y decidir a quien quiero y quién no…

Ah.. Una vez muerta poco importará.. quien me jodió, irá a verme y quizás llore.¿ Y qué, para entonces ?

Quería ser una justiciera.. Una justiciera muerta.

Mi no teta ha formado una nueva parte de mi. Duele, es fea. Y siento mis costillas al tocar. Una parte dura que es mi tronco detras de aquella masa que fue teta. Y sirvió para alimentar a mi primer hijo. Con tanto amor.

Presumi de ellas dos, de joven. Cuando otros miraban.

Debería haberlas querido más.

Ahora que soy tan asimétrica me importa menos. No veo si me miran. Ni me importa. Porque yo no miro. Nada.

Se ha acabado mi serie, y sigo teniendo frío. Y sigo estando triste, y sin teta, y sin futuro y mejor, mejor no pensar.

Cambio de canal. La vida sigue tras la pantalla. Un rato más.

Pinchazos

Me ha costado medio siglo.. Que se dice pronto. Medio siglo de idea y venidas. De créeme loca y hacérmela un poco. De intentar, y hundirme, de saber porque y que no, para entenderme. Para acabar inventando la idea de que si aún tuviera la suerte de vivir en una cueva no podría evitar en verme afectada por el alrededor, por poco que fuese.

Y tan solo hace unos días buscaba cueva.

Para huir del alrededor.

Lo considere como una hora.

Y lo descarté.

No sólo por el vivir escondida. Sino porque esa realidad, es insostenible. A no ser que seas rica, muy rica… O mentalmente enferma.

Es jodido, medio siglo luchando para entenderte, y comprenderte. Peleándote.

Y en un solo momento comprendes que no es tu herida. Es la de todos. Captus rodeados de globos.

Tu, tras mucho, aprendes a cuidar/te, tu herida. La reconoces. Y ya comprendes de donde y por qué… Y entonces, en un momento, en un clip, abres tu cabeza con otras opciones… Y te das cuenta de que te están rodeando otras heridas, de las que no sabes cuidados … Ni tiritas.

Y tu.. que te creías ya más lista. La madura, la concienciada.

Empiezas por fin a ver los captus….y los globos..

El primer intento fijo, huir. Casi el más lógico y sensato. 50 años para «arreglar» tu cabecita…y ahora ves… Lo que ves.

Lo siguiente… Como lo arreglo.. Como evito los pinchazos…y aún peor.. Que hago con «mis captus»

Gira!!

La espiral gira sin cesar.. se repiten nuevas/ viejas historias, recuerdos y circunstancias. Nuevos y parecidos.

Antes me «dolía», creía no aprender. No me gustaba repetir parecidas circunstancias. Y sin embargo, ahora, lo entiendo que nos siguen las mismas circunstancias… Nos mueven la misma cosas, a casi todos.

Estás fechas siempre me han dolido. Desde siempre, y no por la falta de alguien en las mesa.

Siempre las vi incongruentes. Sin sentido. Celebrar algo que es mentira si eres católico. Falso si eres cristiano. Y basado en consumismo y aparentar..

Dolía, la falta de amor. La falta la conciencia coherente con los valores.

Por esta fechas cada año hago evaluación. Como ha sido el año, que ha dolido, y que has aprendido..

Hoy me da igual. No me importa.

Ni aprender, ni evaluar. Cada día es un nuevo intento, nueva lección, nuevo intento de arreglar decir o cambiar…y da igual la fechas… Las fiestas o la muerte o nacimiento de un ser mágico.

Cumplo 54. En solo cuatro días. Y con mi nueva evaluación del cáncer estoy en la estadística sin número de los que pocos superan 5 años… Cinco años es mucho tiempo…o poco según se vea.

Desde el 2019 ha pasado otra vida…

Mi forma de ver mi vida hace el lo vea así… Vidas dentro de la mía…y circunstancias inesperadas que cambian todo…

El cáncer en el 19. La muerte de mi madre. La separación de mi hermana.

La normalidad. Nueva normalidad

Y el cáncer de nuevo.

Y ahora… Ahora es hoy. Y mañana y como mucho hasta el fin de semana.

Giro lentamente..54 .

Goma de borrar

Diciembre ha sido para mí, siempre, el mes complicado. Mi cumpleaños en medio de la vorágine social del amor y paz.

Siempre, desde muy pequeña observaba con intensidad esas resquicias que demostraba la falsedad de la ciudadanía en general y familia y allegados en particular.

En mi colegio, de monjas, ellas me hablaban sobre el amor de Dios. Mientras nos pegaban y daban tirones de orejas o castigaban con garbanzos debajo de la rodilla.

Estos fueron mi primera impresiones sobre los que formaban «iglesia» y se dedicaban por AMOR A Dios.

No veía ese amor en ninguna parte de su persona. Este amor, que según ellas nos llenaba el corazón y nos hacía mejores.

Así , comenzaron mis primeras opiniones y decepciones sobre el exterior y interior real.

Mi madre era muy creyente. Educada en una casa cuna, con monjas como educadoras y modelo a aprender.

Me era extraño comprender su devoción, tras el maltrato que recibió de quienes repartirán el amor de Dios.

Sin duda me era lo mas incomprensible que tras matratarle, mantuviese esa devoción con ellas y todas sus normas sociales. Cuando lo que me parecía más razonable hubiera sido salir huyendo.

En cuanto al moviendo familiar era parecido . Familiares que se soportaban por reglas sociales y fiestas de celebrar/ aparentar.

Debe ser que ya llegué muy crítica y con poco conocimiento de reglas sociales.. Pero sin duda se ha mantenido en mi está distopía.

Por primera vez desde hace muchos años no he ido aumentando mi nivel de ansiedad. Que suele comenzar en Octubre y una vez Diciembre me hace estar «histérica» por «esa acumulación de obligaciones sociales» no deseadas

Lo.. ideal es celebrar lo que uno desee. Creencias aparte. Con quien bien te quiere y con quién deseas estar.

Y así quiero mi vida. Aunque me costará un precio que gustosamente pagaré. Ser la rara. Un poco loca, o maniática.

Lo de loca ya no afecta. Siempre tuve a un familiar llamándome así, constantemente. Más por detrás y de forma disimulada a mi cara. Curiosamente cuando aun cumplía normas sociales.

He sido una peleona de lo vivido.. De compartir realidades y querer cambiar normas que no gustan. Pero siempre desde el interior y conciencia.

Desde el 2019 mi vida ha dado tumbos. El cáncer me lleva persiguiendo . Obligándome a VER. A verme. Y ha decidir y hacer.

Quizás parezco extrema.

Pero sin duda el cáncer es el primer rey del cambio. Tras el y ese primer MIEDO, reaccionas.

Cada quien en conciencia. Con sus creencias y normas.

A mi me importa menos el exterior y más el interior… El mío..

Y he decidido borrar lo que me hace o hizo mal. Borron y cuenta nueva que se dice.

Equilibrios

¿Como es?

Me equivoqué antes o lo hago ahora desde otra posición, otra versión y experiencias vividas.

Somos más «limpios» cuanto más jóvenes o nos vamos «cargando» durante nuestra vida.

¿Es necesaria esa experiencia, es parte del todo y como todo se tiene que ver completo?

En fin.. Veo y entiendo, todas las partes. Y me veo reflejada. En la dos versiones.

Espejo

Llevo sin mirarme al espejo desde, ni lo sé.

Ya me lavo la cara y aliso mi pobres pelos sin mirar, sin mirar de verdad. Cepillo mis dientes y igual, solo miro que queden limpios.

No se si es un lujo, o es triste.

Cuando, algo me hace mirarme y miro de verdad, me cuesta reconocerme.

No reconozco mi mirada, ni a la persona que fuera me mira.

No la conozco y me asusta mirarla fijamente.

Quisiera quererla, mostrarle cariño, y acompañarla.

Pero me es imposible.

Veo sus ojos tristes que ocultan su historia. Veo este nuevo pelo, que no reconozco. Sin vida, sin fuerza. Y al que solo verlo pienso en cortar. Los nuevos gestos que no recuerdo. Extrañamente incluso aquellas arrugas ya no están. Debería hacerme feliz que este especie de lifing haya borrado hasta mis arrugas.

Pero no.. Simplemente no sé quién soy.