Luces

Han pasado días, semanas de búsquedas e intentos.. Intentos de aprender y comprender.

Socialmente parecemos iguales, exceptuando a personas que rápidamente identificamos como problemáticas, bien por su situación social o por su estado mental.

Pero realmente somos muy distintos y casi sin querer gracias a nuestras habilidades sociales, o inteligencia emocional nos colocamos en grupos o etiquetamos a los demás.

Naturalmente para que la sociedad funcione, vender nuestras mejores versiones es lo habitual, solo para habituales nos mostramos como realmente somos. Y aún así también queremos engañar, porque a nadie le gusta mostrar su peor cara, en un intento imposible de ser siempre perfecto. Perfección que no es natural, ya que nuestras incongruencias son precisamente la que nos hacen ser.

Sociopatas, sicópatas, narcisista, ególatras, dependientes, no son sino una cara de lo que nos rodea, pintado de normalidad.

La mayoría de estos trastornos tienen su base en la formación de estas personas en su infancia, existen informes,teorías y estudios.

A mí me hace reír una frase muy sintomática de esta sociedad, dice”en todos los grupos hay un gilipollas, si en tu grupo no lo encuentras, mira a ver si eres tú”

Durante bastante tiempo he creído ser la gilipollas, hasta que he empezado a preguntarme el significado de la palabra y comportamiento de los demás.

Decir las cosas como sientes, suele desarmar a los demás. Decir lo que no quieres de forma clara, ofende a los demás. No dejarte utilizar, molesta a los demás.

Esto se puede aplicar a grupos de amigos, a familia y demás.

Así que acabas siendo la loca, o gilipollas del grupo. La realidad es que los otros son realmente los imbéciles, que tras un tiempo sin más remedio has ido mostrando su caretas que evidentemente no quieren aceptar.

La redes sociales ayudan aún más, ya que incluso a personas que no tratas habitualmente, se empeñan en mostrar una y otra vez su mejor cara que desde un móvil como si lo normal fuera esa felicidad continua sin más problema que el viaje del soñado con fotos, el modelito perfecto o la moto.

La realidades acaban mostrándose. Y precisamente esos tan afectados de la”intromisión”de esta imagen, son los que etiquetan a los otros de tóxicos, gilipollas o imbéciles.

Mi preocupación es como librarme de ellos, o al menos librarme de su manipular.

Aunque también comprendo, que como la luz, solo la oscuridad nos la puede enseñar.

Ideas locas sistemáticas

Y si la única forma de aprender es el sistema intentar fallar intentar.

¿ El sistema en si sería erróneo al fallar, o en estar preparado para fallar?

Si tu existencia vive en un estado medio antes de descubrir el error, la aceptación de la nueva realidad tras descubrirlo seria una equivocación o las dos realidades deben ser aceptadas como un proceso normal de aprendizaje?

Ideas.

Es inevitable mirarnos los unos a los otros, es parte de la vida y el aprendizaje. El como, es otra cosa.

Existen pensamientos que no podemos obviar, son intuitivos y son parte de nuestro raciocinio.

Aprendemos de estos pensamiento para cuidarnos, para huir si es necesario y son intuiciones que no deberíamos ocultar. Sin embargo, por educación y reglas sociales aprendemos a desprender lo que nuestro cerebro ya nos dice.

También después de traumas el cerebro actúa ante esas respuestas automáticamente. Aunque ya no exista ese peligro.

Antes esas dos distintas situaciones la inteligencia emocional nos ayuda para entender que actuar ante peligro sin que exista no es necesario…y, que si tu intuición te está diciendo huye una u otra vez de una situación o persona hacerle caso será lo mejor.

En ambas situaciones actuamos mal… Atacando sin sentido, o no huyendo cuando debes..

No sé cuál de las dos es más triste…

Coherencias

Muchas veces, siendo coherente y viendo de lo que estás rodeada, deberías haber salido huyendo… Hace ya mucho, mucho tiempo.

Sin embargo esta incoherencia, o idiotidad, te mantiene estática, con cara boba queriendo creer que no es tu historia, que no debes incluirte en los demás, y seguramente será cierto, hasta cuándo se llega a ese momento, en el que a pesar de saber la imbecilidad de los otros y viendo sus intentos de cruzar límites no los paras, justamente por saber su poco raciocinio.

Tu coherencia, les da a “ellos”la creencia de su poder ante ti y los tuyos, y aunque crees que es mejor no intentar aclarar ninguna cuestión ante personas tan egoísta y limitados en sus mapas mentales, el tiempo te demostrara que antes o después el enfrentamiento es seguro y necesario.

Porque a pesar de todo, solo enfrentarlos de forma clara les puede hacer dar un paso atrás, aunque solo sea para dejar espacio, no respecto.

Es triste, pero mi experiencia no ha sido otra. Dejar ver a los demás que sus opiniones dañinas y clasistas no son tuyas, o que no la compartes no es suficiente para ese tipo de personalidad . Que se sienten por encima de los demás demostrando su desprecio en su continuas expresiones o burlas, según sus creencias e idiologia… Que claramente para ellos es superior a la tuya y qué intentan demostrar, gracias a su raciocinio.

Así que harta de escuchar sus ideas, sus formas y sus risitas sobre mi o los míos, aguantando y dando la vuelta o esperando que un día vean.

He pasado al ataque, que en realidad no es mi forma de actuar. Pero el cambio no es más que colocar lo que la apariencia exterior no se muestra, siendo aún peor la situación de incomodidad aparente.

Lo que diga esta por ver…

Esperas

Los momentos no esperan, ya dejé atrás el inventarlos, imaginar como ocurrirían, conversaciones imposibles y situaciones estáticas.

Aunque acabar con las expectativas es otra cosa.

Hace mas de dos meses que él auguraba una fiesta, y yo ilusa aunque no la esperaba, tras la conversación esperaba como una ilusa que dado sus expectativas y la aclaración, ambos, viviríamos la experiencia.

Ilusa e idiota, porque el hecho de que sus expectativas ya formasen un lío, deberían  haberme servido para  darme cuenta,  el ver que nada era, ni sería. Porque no entraban en la normalidad de antes, y aun menos en una expectativa, que no es sino una ilusión de lo que no ha sucedido nunca, y por lo tanto, tampoco sucederá.

Perdida, buscando si me equivoque, o si no he jugado bien, y sin embargo, a la ver tranquila en mi sinceridad, con mis sentimientos, con mis ideas, y lo sentido.

Esto me lleva a un nuevo camino, una idiotidad como esta ha abierto un sendero abierto, visible y de que ya no se puede volver. Es algo obvio, aunque me pregunto si la otra parte ha parado a verlo, a entender que un cambio así, aun de forma idiota, nos ha dibujado una escena distinta, no se aun, si mejor o peor, mas complicada, o mas clara.

El sentimiento es complicado, no se si es un principio o un final. Sin duda un cambio claro y una opción.

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