Juegos

Cuál el sentido de vivir, para que volvemos ?

Leo por ahí, y creo bastante firmamente, que este es el proyecto, que lo preparamos antes de venir, para aprender, desarrollar y compartir habilidades.

Pero seriamente me preguntó más de una vez que mierda de plan hice yo.

Que creía que podría hacer y que flojita he salido para tamaño plan.

La estrategia me sale a reiniziar, las energías a falta de combustible, y el juego mental a estratega malo..

Inicio

Los recuerdos a veces oscurecen el presente. El miedo intenta agarrar el momento. Y luchas por vivir ese momento de la mejor forma.

Volver a vivir la experiencia de los efectos de la quimio ha sido algo que no querría repetir por nada del mundo. Pero visto la imposibilidad, sobrevivir a los mismos de la mejor manera es un requisito indispensable.

La experiencia es un grado..o debería serlo si eres capaz de mantener la serenidad cuando sientes que «esto» comienza.

Reconocer cada síntoma y actuar.

He preparado cada intento, cada síntoma con su contra.

Aún así, es duro, sentirte agotada, sin energía, sin respuesta física ni mental.

Y aceptar, que así es, que así funciona y es lo que estás haciendo voluntariamente con tu cuerpo.

Leo estadísticas, opiniones, y técnicas. Salvación o no..

Intentos, palabras y vivir.

Empiezo?

Llevo toda mi vida dudando de mis reflexiones, de lo que creo y de lo que vivo.

Lucho entre mis sentimientos y los daños gratuitos. Entre la verdad escondida y la realidad exterior.

Es feo culpar a otros. Y utilizar la estrategia para no asumir que no fuiste capaz de borrar y escapar.

Sería fácil de contar… Borre y se acabó.

Pero cuando en una relación no tienes seguridad, acaba siendo dependiente de esa relación. Los odias y los necesitas.

A cuenta de la relación con mi «querida»adolescente, comprendí parte de mi inseguridad. Y de la relación intermitente que soy para ella.

Difícilmente puedes ser apego seguro, si no sabes siquiera lo que es. Y menos aún lo has vivido.

  Es triste está repasando constantemente tus carencias infantiles…y sin más, luchar por demostrar cómo  todo es posible, cuando solo estás actuando.

Repaso y más repaso.

Y ficción.

He leído que actuar como si ya fueses la persona que quieres ser es un paso. Yo difícilmente paso al siguiente.

Y sin embargo tengo que ser menos dura conmigo.

He sido capaz de muchas cosas. Con más o menos buen humor. Y con mucho, mucho miedo.

Y ese miedo, difícil de borrar, esa voz que no eres tú y te machaca. Esa negatividad que te advierte de lo es poco probable que suceda y ese nudo en el estomago son constantes. Difícilmente se callan, lo más se esconden, o hablan bajito.

Y aún así he sido la actriz del momento. Intentado que el disfraz un día se convierta en piel.

Pero la jodida voz me recuerda quien soy…

Que no sea dura conmigo me aconsejan . Que recuerde, que vuelva al inicio. Al cuando la voz comenzó. Está tan lejos. Lleva tanto tiempo acompañándome.

Estoy harta de re….. nacer, empezar, intentar, comenzar.

Toca borrar. Punto y aparte. Iniciar sin modo seguro.

Supongamos

Supongamos, este mundo es un lugar de aprendizaje. Donde tú, has elegido encarnar, aprender y desarrollar tu pontencial.

Supongamos, que elegiste un plan, ha sabiendas de que te enfrentarás a retos. Donde habrás de sacar ese potencial escondido en ti.

Elegirías que? Que no te amen? Que no te valoren? Que seas valiente? Que superes todos tus límites, aprendidos en este mundo, en esta sociedad, en este clan?

Bienvenido a la lucha interior/exterior. A dejar de ver al a enemigo. A culpar a tu camino, A creer en la suerte. A ver tus valores, a creer en ti, a enfrentar creencias sociales, por religión, sociedad o familia. A intentar una y otra vez, a valorarte por encima de todo..y sobre todo a quererte y respetarte, por quien eres y lo que vales.

Para ello, encontrarás familiares y amigos «tóxicos» decisiones difíciles. Enfrentamientos sociales y de creencias. Limitaciones. Enfermedad, perdidas y soledad.

Mayo 22

Cuando llegan noticia amargas es cuando te reconoces como eres.

Y sin duda no soy tan valiente como creía, ni tan fuerte. Y sin embargo si lo es quien no creía, aunque también de él creo que es un poco inconsciente… Tal vez en esta vida hay que serlo para superar o no ver algunos muros.

La enfermedad ha vuelto..y mis primeros sentimientos han sido sentirme asesinada. Un dolor profundo y frío. Que paralizaba mi mente y no me dejaba ver más allá de esa oscura idea. Muerte.

Han sido días de llorar, por mi, y por los míos. Por el dolor que queda por llegar. Por la mierda de ser valiente o guerrera. Por el sufrimiento.

Y a la vez buscar sin parar aceptación. Buscar esas ideas que son mis valores y que yo decía que eran yo.

Mis familiares me han contado que mi cara era un claro espejo de mi interior. Y aún ahora, más serena, lo debe ser.

Morir no es lo complicado o difícil. Es, el cómo, y hasta donde. Y es la parte que me complica. El sufrimiento, el dolor, son humanos y dejan marcas profundas difícil de camuflar. Recuerdos que no quiero regalar a los míos.

Aún así, no veo la opción, bueno.. El suicidio. ( Humor negro)

He tirado de famoso Lorazepan. Sin miramientos. Yo que intento no tomarme un Ibuprofeno de más. Y ha echo su efecto. Consigo un poco de serenidad y luz tenue.

Mi frase, será lo que tenga que ser. Y a ver.

Heridas

Lo que pasó ayer, ya pasó. Puedes decidir que hacer con ello. Olvidarlo, arreglarlo o perdonar. Hagas lo que hagas ya nada será lo que fue y esa memoria engañara a tu mente.
A no ser que entiendas que la heridas están en ti.
Así como, las otras personas contienen heridas, que tú *ves* y de las que puedes *recibir*.

Captus

Vengo del proceso de ser parte de una familia tóxica. De la que intente huir ya con dieciocho años. Y que tristemente con la distancia y juventud no supe clasificar como tóxica.

Por entonces la mayoría de las acciones y relaciones familiares eran normalizadas en una sociedad inclulta y con problemas mayores que la salud emocional o mental.

Mantuve siempre distancia emocional, y jamás olvide esos daños, pero si los minimice.

A veces mi interior me empujaba a huir . Y ni siquiera sabía porque. Y ello me había sentir aún más insegura y pérdida.

Cuando tú familia es tóxica los eventos son momentos de peligro. Y recibir respuestas hirientes, dañinas que marchaban tu autoestima está en la normalidad.

Y la respuesta son dos.. Una, la persona «loca» es quien reacciona. Dos calla y aguanta con una sonrisa y dejarte hundir.

Está segunda opción, a pesar de ser la peor, es la mejor «por fuera». Te evitas más problemas, explicaciones, demostrar lo que te irió, sin tener pruebas. Y acabar de todos formas con miradas y tratos que hacen entender que tú estado mental no es bueno. Asi, que sigues siendo la loca, si o si

Lo malo de normalizar está relaciones, y convivir con familiares que también intentan sobrevivir es que se crea una red, extraña, de verdades y medias mentiras, familiares.

Cada quien vive de forma distinta la relación, cada quien intenta sobrellevar está carencias, maltratos, y normalidades.

Cincuenta años y sigo herida, y aun peor, lamentablemente hiero a los míos. El sufrimiento es doble. Querer arreglar tu interior y no lastimar.

Llevo años luchando, buscando autoestima, buscando seguridad, aceptando y dudando constantemente. Balanceando mi vida, sin sentirme nunca totalmente segura de mi acciones, decisiones. Y sintiendo que por ello daño a los míos.

Durante mucho tiempo disfruté la ilusión de desaparecer, vivir en una cueva, y me hacía feliz esa ilusión.

Otra realidad es que con estas vivencias en ti, y tus inseguridades te sientes como un globo en una fiesta de captus.

Es es mi vida en muchos momentos. No es el captus quien te hiere, es tu herida que duele.

Nostalgia

Supongo que te haces mayor cuando dentro de tus vivencias aceptas que lo que fue, ha cambiado y ese cambio hoy es como debería ser.

Los amig@s que creías para siempre. Las relaciones familiares que creíste irrompibles o imaginabas desde niña. Y que ya no existen. Por distancia, olvidó, o porque la relación de diluyó.

Se diluye, con dolor. Y mucho, mucho esfuerzo mental.

No soy rencorosa. De pequeña cada tras enfado, me prometía y aseguraba a mi misma no volver a hablar con la persona, no mirarla o borrarla de mi vida. Ya, son cosas de niños. Pero jamás lo conseguí.

Ni con mi hermanos, ni con mi pareja, ni con algún compañero.

Si, con el tiempo y con la conciencia de la imposibilidad de mantener esta relación sin sufrir por ella.

Y evidentemente jamás con la relación de quién ha sido importante para mí. Y sin embargo aunque poca veces, lo he vivido.

Debe ser esto de ser mayor, como he dicho, el aceptar que lo que creías por tu lado como especial, seguramente no lo era a la otra parte.

Aún así cuesta. Tengo que revisar cada cierto tiempo, que me llevo al hoy. Como sucedió y como. Para recordarme porque. Parte recordar que dolió y como era en realidad.

Porque tengo la tendencia de acabar aceptando, que todos, (los míos también), tenemos momentos oscuros. Y desde luego sin ellos no seríamos lo que somos. En la relaciones hay que aceptar estos momentos oscuros, siempre que después llegue la conciencia de compensar/arreglar lo ocurrido. Reflexiónar sobre ello, y aprender.

Hay días que olvido que esas relaciones no están.

La hecho de menos y felizmente volvería a marcar ese teléfono, o hablar con esa persona y ya.

Entonces es cuando me toca repasar. Y aceptar. Y volver a decidir si quiero mantener esta decisión.

Y aunque ya el dolor no es igual, la desilusión si. Y la tristeza.

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