Mi, mio

Pues esto, este es mi blog, y esto es lo que escribo, no me parezco a nadie, ni quisiera. Me cansa el escribir intentando no ofender a nadie, o usar las palabras exactas. Prefiero ser odiada por lo que digo que ser alabada por los que en realidad no les importo.

Me autoborro una y otra vez por no escribir  mis locuras, por no escandalizar a los que en realidad no tienen otra posibilidad de ver mas allá de sus impertineces narices..

Pequeñas  mentes cerradas en mundos de complacecia..

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Ilusiones

Desde que recuerdo  me he preguntado todo, he mirado todo con ojos extraños, y no he dado por sentado nada. Esto puede ser un don, o una maldición.

Creo pasar por las dos partes continuamente.

Miraba a los míos, y sus relaciones, sus gestos y lo que no decían tanto como lo que decian.

Veía las contradicciones de mi pequeño mundo, rodeado de mayores extraños con comportamientos extraños.

Recuerdo mucho sus gestos, sus cuitas por no enseñar, no demostrar y que los demás no supiesen. Ya me resultaban extrañas, y el tiempo me demostró que normalmente siempre se sabe mas de los demas de lo que ellos  mismos creen.

Las historias siempre me gustaron, fui una niña solitaria que leía cuando nadie lo hacia, y que preguntaba, cuando no se debía.

Siempre buscaba  el momento, o eso creía, y a veces mis intentos conseguían respuestas. Asi fue como mi madre poco a poco nos fué contado su extraña historia, y entendí porque no eramos iguales que los demás, también entendí ya por entonces que había mas que descubrir.

Asi que eramos una extraña familia sin abuelos, sin visitas de tíos, y con frías relaciones.

Habían cosas que sucedían sin niños, o de las que se nos apartaban. Y así, en una inesperada visita, conocí a mi abuela, la que no existía, y de la que su gesto y cara aun guardo el recuerdo. No se porque fué tan impactante para mi, no nos hablo, y casi si la pudimos ver. desapareció tal como llego, y solo mi atrevimiento e insistencia  hizo que la volviésemos a ver. Mi hermano guarda de esa visita un recuerdo de lo que no sucedió, justo hace unos días hablamos de ella, y lo descubrimos juntos. Yo debía tener entonces menos de  diez años, y el es dos años menor que yo.

En mi cabeza, ella, mi abuela añorada, me reconocía, tal como yo guardaba su imagen en mi mente, y me abrazaba y decia todas esas cosas que las abuelas debian decir a sus nietos.

No sucedió, en esa visita, ella tampoco nos vio, y aun menos entonces nos  reconoció, asi que nos tomo por unos niños cualquiera y eso ya desmoronó mi ilusión al momento, por lo que ya  solo cruce con ella unas palabras.

Yo no tenia la edad, ella no sabia quien era.

Y seguí con mis búsquedas sin historia, o con medias historias sin confirmar.

Las preguntas se han repetido, y a veces las respuestas son iguales a veces no. La historia difícilmente se sujeta, pero no tengo con que cambiar esas sujeciones.

Me he cansado de preguntar, he vuelto, y lo he dejado. Sufro, me ilusiono, creo y borro.

Siento que se acaba el tiempo de preguntar, porque quienes pudieron saber son ya mayores, pocos quieren hablar, y ni siquiera se por donde comenzar.

Conseguí partidas de defunción, de nacimiento y nombres, pero solo son papeles. sin ojos, sin manos, sin voz.

Invento historias, y vuelan con el viento.

El abuelo, fué a la guerra con el bando republicano, y a la cárcel, y hasta esta dentro de una causa con numero. Su vida reducida a unos renglones. La abuela tenia un segundo nombre, de flor, Rosa, y sus padres no sabían escribir, llegaron desde Almeria, desde un pueblo que parece no existir ya.

Y yo llevo una semana soñando con la guerra, con el hambre, con las lagrimas calladas y viendo, leyendo a mi país pelear por musulmanes, muertos, culpables, gobierno, políticos , catalán.

 

 

 

 

 

 

 

Reencuentros

Volver a mi tierra me ha proporcionado está cercanía con la familia.

 El volver a recordar insignificancias que fueron importantes y que había olvidado. Como la musicalidad de este habla, las risas y las constantes bromas del día a día, que disfrazan la dureza de esta tierra y la constante lucha de sus gentes.

Compartir tiempo con los míos me ha servido para recordarlos, como eran y como creía que eran .

Sus cuitas y sus normalidades. Para mí extrañas y cercanas a la vez.

Cada uno hemos derivado nuestras existencias de forma distinta, curioso cuando parecíamos uno. Y  ahora,cada quien observa la vida desde pepectivas sino opuestas si muy distintas.

Aún nos une el amor de familia, las vivencias, muchas muy duras, y una especie de halo que a veces nos hace ser menos indulgentes entre nosotros que lo que seríamos con los demás.

 Los observo, y contemplo a la vez a esos niños y a estos adultos, desconocidos a ratos. Con ideas extrañas, de las que quizás yo conocí las semillas.

 Mi gesto de debe asemejar al de los búhos…que observan mucho y no dicen nada. 

Busco a los unos en los otros, a los hijos en los padres, la historia en los siguientes.

Su formas, sus respuestas, sus historias deberían encajar en las mías, y sin embargo somos  solo un bonito puzzle de colores..

Amplian mi visión, y alegran mi corazón..quizás esperaba respuestas fuera.

 

Quién

Un buen día te descubres sin saber quién eres.

 Se te desgasto la vida en vanos intentos. Quisisteis creer que tu sueño era el que​ te contaban  los que rodeaban.. y dejastes de ser la protagonista de tu propia historia. 

 Soñastes sus sueños y luchastes sus batallas, desgastando tu energía y llenando tu agujeros con desilusión y desanimos por no ser capaz de encontrar la que creías era la felicidad en los sueños de otros.

El espejo hoy te devuelve la imagen de unos ojos desconocidos..Te buscas en el fondo de sus reflejos y en lo profundo de su historia. Y no sabes quién eres. Quien es tu personaje y cuáles son sus anhelos. Ahora cansada de pelear por batallas perdida no encuentras porque luchar.

Buscas el tu fondo que quedó vacío. Y allí sola, queda la niña que no creció. La que se vistió con la capa del color que​ cada cual pedía, la que ensanchó sus hombros para parecer el héroe que la ocasión pedía.

Escondida, abrumada y temerosa de alzar su voz. Olvidados los sueños y cansados los brazos. Con unos ojos sabios de tanto como vio.. 

 

Caos

A veces,crees que el caos es un problema buscando solución.

 Tu, acostumbrada a luchar por todo y por todos, enarborlas la bandera de mecánico oficial….y se te pasa la vida solucionado problemas, uno tras otro sin parar, en una ​lucha sin cuartel de la que tienes la esperanza de salir como héroe admirado y querido..

  Un dia descubres que esos son los mismos problemas que ya solucionaste, que el caos no ha cambiado lo más mínimo y tu cabello ahora gris y tus cicatrices fueron en vano..

 Nadie te lo pidió.

 Nada ni nadie cambiará.

  Y la admiración y amor se gastaron entre las eternas luchas.

  Porque un héroe eterno se vuelve odioso y deja de ser humano, intentando una y otra vez vencer a los monstruos​.

Esta en ti

Cuando amamos lo hacemos tal como creemos que es el amor, fiel reflejo de ideas y vivencias que han ido formando nuestro ideal imaginario, muy lejano a lo que en realidad es amar.

Películas románticas, frases hechas y hasta revistas nos rellenan  la mente de cualidades e ideales para el otro.  Siempre el otro.

Las relaciones de nuestros padres, vistas desde nuestros ojos de niños, nos marcan la balanza de el dar y recibir en pareja.

 Y a veces, como niños, esperamos esa escena de película, ese momento de protección o la frase perfecta.

Y no llegan.

Somos dos mundos de carencias, reales o imaginarias, que se unen,por medio de sentimientos indescifrables, química cuántica o reconocimiento del uno en el otro. Para buscar. Encontrar. O esperar, que el equilibrio aparezca.

Estaría bien que sucediese. Pero suele suceder, sin embargo, que lo que buscas has de encontrarlo tu, las carencias has de completarlas o descubrirlas  y que todo lo que esperas has de darlo.

 Las energías se balancean..si uno busca quizás el otro se pierda, si uno exige, quizás el otro se incline a dar menos, un juego de equilibrio, difícil de reglar. Tal vez una lucha de egos, tal vez un vacío lleno de necesidad, silencios que gritan, o palabras vacías.

Los sentimientos nos engañan. Nos cuentan lo tristes que estamos, cuánto sufrimos, como no nos valoran y cuánto nos merecemos.

Exactamente igual que al otro. 

Y nos convertimos en seres más y más complicados, cada vez entendiendonos menos y protegiéndonos más, armaduras, lanzas y espada, para pinchar al otro mientras yo sufro. Esperando que me vea, sufriendo y no solo sienta/ reacione a mi golpe.

Una lucha que nos puede acompañar hasta la tumba, enarbolando la bandera de una vida como sufridor profesional. O triste abandonado. Los papeles son muchos, a elegir.

Dentro de la elección, tambien se puede intentar elegir el ver, ver al otro, con su propio dolor, sus vacíos, sus carencias y comprender.

No andar su camino. Ni empujar .

 Contemplarnos con amor, aceptar sin sufrir, y aprender. Aunque solo sea por el placer de reconocer que eso que les pasa a otros, también está en ti.

 

  

 

Llegamos

El viaje fué largo y los nervios me acompañaron todo el, a ratos mezclados con sentimientos de tristeza por abandonar mi pequeña seguridad de estos últimos años ,la gente que conozco los que puedes llamar amigos.

El día anterior fue tan intenso, con descubrimientos tan profundos y desconcertantes que toda la perspectiva de mi vida cambió, así como la idea del viaje,bque ahora parecía inconveniente.

 Lloré por descubrir tan tarde, por el sentimiento de conseguir algo añorado que se escapa entre tus dedos y consideré una locura este destino que te muestra ante ti tus anhelos para decirte ahora te vas.

Aun cuestiono el porque, aunque acepto que tendría que ser así.

Me provoca tristeza y también me obliga a intentar mas,descubrir y descubrirme hasta cuanto soy capaz.

Los mios notaron mis cuitas. Ellos que basan en mi su seguridad, y sus miradas los delataban y sus enfados infantiles.

Se me ha quedado grabado el momento de ver esta costa, bordeada de luces que parecían infinitas, y me resultaron abrumadoras. Me pareció que perdía mi pequeño centro de seguridad, lo que conocía tan bien, a cambio de brillantes luces abrumadoras que esconden la realidad.

Tres días aun son pocos, y sigo buscando, contactos, seguridad, tiro amarres, regalo esperanza ,imagino. Se verá.