Retos

Estamos configurados para ver, pensar y creer lo que con “normalidad” hay en nuestras vidas.

El reto de salir de la zona de confort, es el ver desde fuera aun cuando no vivas precisamente en confort, sino en ese mal estado natural y habitual.

Si tus vivencias o circulo familiar convive con continuas formas de manipulación, para ti serán de naturalidad , con presiones o al contrario, sintiéndote víctima de ello.

Las dos opciones seran ciclos normales con altibajos que quizas nunca pares a evaluar, manteniendo los ciclos una y otra vez.

Intentar comprender desde otra perspectiva como funciona esa convivencia o ordenes familiares es un proceso difícil, pero no imposible.

Las reglas de cada relación se han ido formando y repitiendo muchas veces, sin buscar o entender el porque o para que.

El comienzo de esa busqueda y mantener la mente abierta a no incluir tus propias ideas condicionadas en ese proceso, te puede llevar al comprender.

No existen culpables, pero si dinamicas aceptadas tras otros procesos , que han acabado siendo reglas no escritas.

Reglas que no protegen sino que limitan y cercan.

Por miedos, creencias o situaciones que no se supieron superar.

El reto comienza solo con darte la beneficio de dudar…

Ideas.

Es inevitable mirarnos los unos a los otros, es parte de la vida y el aprendizaje. El como, es otra cosa.

Existen pensamientos que no podemos obviar, son intuitivos y son parte de nuestro raciocinio.

Aprendemos de estos pensamiento para cuidarnos, para huir si es necesario y son intuiciones que no deberíamos ocultar. Sin embargo, por educación y reglas sociales aprendemos a desprender lo que nuestro cerebro ya nos dice.

También después de traumas el cerebro actúa ante esas respuestas automáticamente. Aunque ya no exista ese peligro.

Antes esas dos distintas situaciones la inteligencia emocional nos ayuda para entender que actuar ante peligro sin que exista no es necesario…y, que si tu intuición te está diciendo huye una u otra vez de una situación o persona hacerle caso será lo mejor.

En ambas situaciones actuamos mal… Atacando sin sentido, o no huyendo cuando debes..

No sé cuál de las dos es más triste…

Coherencias

Muchas veces, siendo coherente y viendo de lo que estás rodeada, deberías haber salido huyendo… Hace ya mucho, mucho tiempo.

Sin embargo esta incoherencia, o idiotidad, te mantiene estática, con cara boba queriendo creer que no es tu historia, que no debes incluirte en los demás, y seguramente será cierto, hasta cuándo se llega a ese momento, en el que a pesar de saber la imbecilidad de los otros y viendo sus intentos de cruzar límites no los paras, justamente por saber su poco raciocinio.

Tu coherencia, les da a “ellos”la creencia de su poder ante ti y los tuyos, y aunque crees que es mejor no intentar aclarar ninguna cuestión ante personas tan egoísta y limitados en sus mapas mentales, el tiempo te demostrara que antes o después el enfrentamiento es seguro y necesario.

Porque a pesar de todo, solo enfrentarlos de forma clara les puede hacer dar un paso atrás, aunque solo sea para dejar espacio, no respecto.

Es triste, pero mi experiencia no ha sido otra. Dejar ver a los demás que sus opiniones dañinas y clasistas no son tuyas, o que no la compartes no es suficiente para ese tipo de personalidad . Que se sienten por encima de los demás demostrando su desprecio en su continuas expresiones o burlas, según sus creencias e idiologia… Que claramente para ellos es superior a la tuya y qué intentan demostrar, gracias a su raciocinio.

Así que harta de escuchar sus ideas, sus formas y sus risitas sobre mi o los míos, aguantando y dando la vuelta o esperando que un día vean.

He pasado al ataque, que en realidad no es mi forma de actuar. Pero el cambio no es más que colocar lo que la apariencia exterior no se muestra, siendo aún peor la situación de incomodidad aparente.

Lo que diga esta por ver…

Armaduras, muros y vivir

Convivir, en familia, con amigos, en pareja, con hijos, incluso con tu perro.

Queda fuera el trabajo, pero considero que es otro lugar donde se convive, algunas personas mas horas que en su propia casa, y donde como en casa se comparten y sufren los distintos estados que nos aquejan.

Yo misma he pasado por cada uno de los estado que enumero, mas convivir conmigo misma, quizás el mas complicado, porque no tienes a quien culpar de tu mal humor.

Durante mucho tiempo, entendí los problemas que de la vida diaria se derivan, como una afrenta a mi persona. Colocando la armadura frente a los que ya veías venir y de seguro conocías te confrontarian. Conste que de nada sirve, si es que alguien cree que la experiencia de otros puede servirle. Aunque a esta alturas, ya todos sabemos que no funcionamos así, que todos hemos de probar la profundidad con nuestro pie, para creer.

Así que después de años de sentirme frustrada y ver la misma frustración en los demás la idea de que todos quieren molestarte, empezó a parecerme un poco inconsistente. Aunque puedo justificarlo mas por mi parte que de los demás. Y la idea de que recibimos lo que damos o que vemos lo que esperamos fue cercándome.

NI que decir tiene que los problemas a toro pasado se ven mas claros, y que incluso años después , llega el momento donde esa relación, problema, o circunstancia se presenta en tu mente de nuevo con otro color, y por fin puedes decir, ahora lo entiendo.

Así que el día a día te enfrenta a montones de momentos en los que la relación, basada en sentimientos que cada uno recibe de distinto modo, acciones que igualmente se interpretan desde cada vivencia y echos que enfrentamos/vemos de distinta forma la convierte en un duro encuentro del que salir cuando menos indemnes.

Si tus vivencias, miedos, y corazas se anteponen a lo que oyes, ves , crees, entiendes o recibes, el conflicto es la respuesta.

Desnudar el alma, aceptar que los demás también portan todas esos muros, cargan esas vivencias y enfrenta su vida desde lo que han conocido y vivido es algo que a mi me ha costado mucho entender. Y sin embargo ha sido algo liberador, porque dejas de pensar que todos quieren agredirte a entender que quieren defenderse. Quizás no tenga necesidad de ello, pero no lo saben, como no lo sabia yo.

Eso no va a facilitar la convivencia, pues las respuestas de los demás serán las mismas. Pero si tu forma de entender las respuestas, y el no verlo como una afrenta.