Escribiendolo

Lo mío es escribir, ha sido siempre algo innato, y para mi la única forma de colocar mis ideas, sentimientos, mi vida.

A veces, solo justo despues de escribir aquello que no sabia, lo he visto….o al contrario, he visto como me he estado equivocando hasta entonces.

Muchas veces tras mis letras, he descubierto desde otros, partes que no había imaginado o cuestionado.

Escribo para mi primero, después, existe para mi un para compartir, y desde luego, siempre, siempre gano más de los demás.

He escrito perdidas, daños, tristezas, alegrías,recuerdos, miedos, imposibles que solo escritos pude sacar. Historias contadas y otras sentidas. Reflexiones y búsquedas, seguridades y necesidades.

No podria elegir un/o peor o mejor.

A veces cuando escribes el dolor se desvanece con las letras y otras aprietan el estomago queriendolo destrozar.

Lo de ahora no es ni mejor ni peor.

Ni la muerte, ni el dolor ni la enfermedad tienen una escala especial.

Lo hace especial el sentimiento o la idea del que lee, porque ahí pone sus interiores.

Mi interior casi siempre ha sido muy exterior…

Pocos secretos que guardar y durante algún tiempo mi forma de expresar se convirtió en un humor negro y sarcástico que solía funcionar muy bien para de forma graciosa contar las tragedias cotidianas y ya fuera hacerla menos trágico.

Ahora ya lo hago con menos sarcasmo y más diversión y aceptación hacia lo ” ridiculo” que nos hacemos creyendonos “algo/alguien”

Llevo tiempo repensando mucho, que si y que no escribir, y me decido por los dos en un solo momento. Por lo cual quedo en silencio. Eso si, no por dolor.

En silencio, porque a veces, tras muchas luchas, decido solo elegir tener paz, que ganar.

Aunque no creo que mis letras me hagan ganar nada, ni buscan nunca dañar.

La percepción de cada uno, es lo que dibuja a los demás….no es lo que los demás son.

Mi último soniquete, enfermedad.

Esa con nombre de horoscopo, y que a muchos les da miedo.

Yo estudio su camino para ” entenderlo” y quiero considerarle amigo…. las circunstancias externas son otra cosa.

Para mi su nombre me dio paz, porque lo intuía, y lo vi llegar a “enseñarme”.

Este año quizás quieren enseñarme demasiadas cosas… las circustancias.

Así que hace unos dias elegí nombre a estos hechos y circunstancias y lo llame caos..

Y…. recordé que el caos es toda una regla….

Así que he decidido seguirla, entenderla o vislumbrarla…..dando vueltas de cabeza….bajo puentes mágicos… maquinas extrañas en las que te colocan al revés, y marcas que te quieren dibujar lo que puede desaparecer.

Veo, lloro, sueño, pataleo, río, descubro, descanso, peleo, busco y me enfado mucho de este exterior frío….y normalizado.

Claro que con mi “otro” toque, he podido descubrir los milagros de la técnica, los medicamentos mágicos que te enferman, las búsquedas de tesoros orgánicas que nadie queria encontrar…y sonidos espeluznantes para los que te dan cascos con música muy, muy bajita, para que no te los pierdas….

En fin….dentro también encuentro miradas, sorprendidas casi siempre de mis preguntas/respuestas absurdas….pero sonríen.

También he descubierto un mundo inmenso femenino, al que le ponen nombre común, pero esta lleno de singularidades únicas.

Mujeres. Universos.

Si mañana muero

Me recuerda mi propio título a los tiempos negros en mi pais, cuando los unos se despedían de sus familiales sabiendo que posiblemente en horas, días perderían su vida.

Mi forma es otra, pero parecidos sentimientos. Hay mil cosas que no quiero dejar sin decir, sin sacar, sin hacer llegar.

Hoy, no estoy a las puertas de la muerte, o si…quien sabe, pero siento que hoy es el día de decir.

Es un poco egoísta sacar lo que quieres, desde dentro, sólo para mi, hacia fuera, creyéndose con derecho de mandar mensajes o consejos a los que quizás ni los quieran ni lo necesiten.

Pero es mi escrito, y mis deseos.

Y entre muchas, una idea de las que más me persigue, es que la que jamás los míos sufran por mi desaparición, sufrir, por el modo de no enterder, como yo entiendo, que nada de este mundo en el que nos creemos “vivos” desaparece.

Es una creencia firme, y que me da mucha paz y así quisieran que todos entendiesen. Nada desaparece, el amor te acompaña para siempre y aunque lo físico no es tangible, si la energía.

No puedo cambiar a nadie, pero invito a abrir la mente a la idea de que existen cosas que no vemos, aunque si sentimos y son tan reales como las piedras que pisamos.

Deseo imaginar a mis hijos, mis regalos, los que nunca han dejado de enseñarme a VIVIR, que con sus miradas me hicieron niña y más feliz de lo que jamás soñé.

Los deseo fuertes y valientes como ya lo son, seguros de su camino y de que cada caida, sólo servirá para aprender más. Nada hiere, nada busca daño si no que empuja a aprender y sacar lo que ya dentro cada uno llevamos muchas veces silenciados por los miedos o inseguridades.

Para mi compañero de vida y energía constante quiero agradecerle cada segundo que me ha regalado, cuanto me ha enseñado y me ha hecho sentir. Cuanto me ha empujado a buscar en mi, y me ha hecho la persona que soy.

Ojala sea siempre tal como es, precioso por dentro y por fuera.

A todo los que me regalaron su compartir de mi camino, agradecer cada enseñanza, todo me ha servido, aun cuando yo me enfrentaba a no querer.

Ell@s me han echo lo que soy hoy, más brillante y fuerte de lo que yo misma he reconocido .

De lo que quisiera regalar, sería las risas compartidas, con todos los que a su vez me regalaron, y que me acompañan constantemente.

La energía y el amor regalado, las luchas compartidas ,las lágrimas y los abrazos… Son las que se pueden contar en nuestro currículum, lo que realmente hace valor.

Muchas veces he leído sobre los sentimientos y reflexiones de personas cercanas a la muerte, todas lamentan no haber disfrutado más la vida, compartir momentos, dedicarse al amor y divertirse….VIVIR..

Yo he vivido, he llorado, sufrido , reído amado y aprendido. Me siento feliz de todo ello, cada circunstancia, cada instante que formó parte de mi.

Agradezco todo, porque ese todo me lleva hasta aquí, ahora, siempre. Y Aunque no puedo imaginar que me depara, ni hasta donde, creo firmemente que todo está en su lugar dentro de mi.

Que si puedo elegir un epitafio me gustaría elegir:

!gracias vida¡

Coherencias

Muchas veces, siendo coherente y viendo de lo que estás rodeada, deberías haber salido huyendo… Hace ya mucho, mucho tiempo.

Sin embargo esta incoherencia, o idiotidad, te mantiene estática, con cara boba queriendo creer que no es tu historia, que no debes incluirte en los demás, y seguramente será cierto, hasta cuándo se llega a ese momento, en el que a pesar de saber la imbecilidad de los otros y viendo sus intentos de cruzar límites no los paras, justamente por saber su poco raciocinio.

Tu coherencia, les da a “ellos”la creencia de su poder ante ti y los tuyos, y aunque crees que es mejor no intentar aclarar ninguna cuestión ante personas tan egoísta y limitados en sus mapas mentales, el tiempo te demostrara que antes o después el enfrentamiento es seguro y necesario.

Porque a pesar de todo, solo enfrentarlos de forma clara les puede hacer dar un paso atrás, aunque solo sea para dejar espacio, no respecto.

Es triste, pero mi experiencia no ha sido otra. Dejar ver a los demás que sus opiniones dañinas y clasistas no son tuyas, o que no la compartes no es suficiente para ese tipo de personalidad . Que se sienten por encima de los demás demostrando su desprecio en su continuas expresiones o burlas, según sus creencias e idiologia… Que claramente para ellos es superior a la tuya y qué intentan demostrar, gracias a su raciocinio.

Así que harta de escuchar sus ideas, sus formas y sus risitas sobre mi o los míos, aguantando y dando la vuelta o esperando que un día vean.

He pasado al ataque, que en realidad no es mi forma de actuar. Pero el cambio no es más que colocar lo que la apariencia exterior no se muestra, siendo aún peor la situación de incomodidad aparente.

Lo que diga esta por ver…

Emociones

      Todo cambia, siendo parecido. Las nuevas rutinas suelen ser parecidas, aunque cada momento es distinto..

    Las pequeñas elecciones nos hacen distintos, y las decisiones de cada miembro del grupo modifica a cada cual.

   Mis miedos son míos, los manifiesto conscientemente, o no, y que me atenacen no  es debido a la decisión del otro.

  Es más fácil culpar al otro, y a la dinámica de la sociedad, donde ciertos hábitos son aceptados por norma o en el caso contrario desestimados.

  En mi caso intento dar por bueno lo que toca, abrazo los sentimientos aún con el dolor emotivo que conlleva… Y sonrio… Para dejar pasar…

Ilumina tu vida

Cómo siempre, es más fácil decirlo que realizarlo. Y eso que nos atiborran con fracesitas iluminadas, que te prometen sueños cumplidos, deseos increíbles y bolsillos a rebosar.

No sé cómo no me funcionan, con las ganas que les pongo.

   Y de nuevo andamos inventando. Entre dos mundos, entre dos realidades… A ver, ¡quien da mas!

   Lo peor, mejor, es que somos capaces de lograrlo, con la facilidad del empeño y experiencia en cambios drásticos.

   Me pregunto si leí el final de la Ilíada, no recuerdo si Ulises tubo un final feliz, si tenía su lugar en aquel palacio, su silla favorita, o los sonidos familiares que acompañan  el sueño.

Me pregunto porque mi realidad es así.

Inventando

inventos, demasiado desgaste

    Decía un refrán que los inventos se hacen con gaseosa, y mi invento lleva mucho tiempo intentando…

  He luchando, peleado de nuevo y reinventado. Ahora siento que ya no tengo más ganas, ni energía para seguir, ni ánimo para deshacer.

  Quizás ha sido demasiado desgaste, puedo asegurar que no he dejado nada en el tintero. Seguramente tanta lucha, no me ha dejado parar a pensar, ni a evaluar si merecía la pena o si las formas eran las apropiadas.

  Quizás solo sea la edad y nueva forma de ver, esa energía de la juventud ya desapareció, creo que la gaste toda, y ya solo me queda valorar otras opciones. 

   Siento que ya no hay nada que cambiar, si aprender de lo visto, y recomponer lo roto y/o  prometer nuevas formas.

 De momento, sin ganas.