Caos

A veces,crees que el caos es un problema buscando solución.

 Tu, acostumbrada a luchar por todo y por todos, enarborlas la bandera de mecánico oficial….y se te pasa la vida solucionado problemas, uno tras otro sin parar, en una ​lucha sin cuartel de la que tienes la esperanza de salir como héroe admirado y querido..

  Un dia descubres que esos son los mismos problemas que ya solucionaste, que el caos no ha cambiado lo más mínimo y tu cabello ahora gris y tus cicatrices fueron en vano..

 Nadie te lo pidió.

 Nada ni nadie cambiará.

  Y la admiración y amor se gastaron entre las eternas luchas.

  Porque un héroe eterno se vuelve odioso y deja de ser humano, intentando una y otra vez vencer a los monstruos​.

Robert Schwartz, el plan de tu alma

La gratitud hacia aquellos que más nos han dificultado (y que por tanto, más han estimulado nuestra evolución) es una perspectiva del alma que podemos adoptar cuando aun estamos en el cuerpo. Cuando hacemos esa elección, eliminamos la culpa de nuestras vidas. Sin culpa se hace posible el perdón, y con el perdón llega la sanación

El alma se preocupa del crecimiento, no del tiempo que tardamos en crecer.

La dualidad que vemos en el mundo (bien/mal, correcto/ incorrecto) está en marcado contraste con la neutralidad del alma. Aunque la personalidad tiende a juzgar todo lo que fluye en el río de la vida, el alma se sienta tranquila y contemplativamente en la orilla, observando con compasión imparcial y sin juzgar. Cuando recordamos esta neutralidad obtenemos una profunda paz interior. En gran parte, el propósito de este libro

Pocas cosas en la vida son lo que parecen ser, y muchas de ellas resultan ser lo contrario

Insconciencias

Nos estamos perdiendo todo lo bueno de la vida, intentando ser  lo suficientemente fuertes y duros para ella.

Lamentamos el dolor y la tristeza, pero no sabemos como evitarlos.

Se que esos miedos no soy yo, se que esas ideas no son mías. Y lamento vuestro dolor y miedo, pero os los devuelvo, no los quiero ni necesito.

Soy yo, soy fuerte, y soy capaz .

caminar entre las estrellas

Después de probar el sabor del infinito, la normalidad ha sido un duro golpe.
Fue un día difícil de conseguir, demostrando cuan firme era mi decisión. Casualidad, causalidad se aliaron contra mi, contra mi intento, y caminé por el sendero que no existe, ese que no se ve hasta que estas en el.
Las expectativas escondidas ante lo que no puedes medir, y las incertidumbres se convirtieron en verdad. Y la magia existió.
Por unas horas se paro el reloj de la vida y el destino. El pasado y el presente caminaron de la mano. Y lo que creías saber desapareció ante lo que no entendiste.
Mi entendimiento quedo tan aturdido que los caminos conocidos desaparecieron y los hilos invisibles brillaron convirtiéndose en senderos brillantes iluminados por gotas de rocio.
Todo mi cuerpo cansado emitía alegría por la certidumbre vivida. Habría sido capaz de no dormir jamás a cambio de no perder ese estado, pero mi cuerpo terrenal sucumbió al cansancio, con la magia en mis pupilas. Con mi mente rebosante, con el amor rodeándome. No hubo sueño, porque estaba en el.
Y ahora la normalidad me parece cruel castigo. Busco el brillo en los ojos. Me alimento de el,de las risas, de abrazos, cual adicto en desintoxicación.
Ya solo pienso en ese instante. En la magia. En no ser yo y verme. O en ser tu y encontrar el camino de verte.

Lavando

Las circunstancias o el destino, vaya usted a saber, nos va llevando por diferentes pruebas a lo largo de nuestras vidas. Prueba que están ahí para que aprendamos de ellas eso que necesitamos. Aunque nos empeñemos en no ver sino que nos golpean, una y otra vez.

. Es esta una visión cristiana de la vida, el sufrimiento, que hace que no nos demos cuenta de que los retos nos hacen superarnos, ser mejores y poner toda nuestra valia en el momento.

Cosa que quizás de otra forma no sabríamos ver, valorar o creeríamos que seriamos capaces de hacer.

Nuestra educación,ambiente y familia nos devuelve una perspectiva de nosotros mismos que quizás no concuerde con lo que somos. Bien por el dejar que cada palo aguante su vela o por tener la suerte ( o no) de que otros sean nuestras victimas para de esa forma no ver nunca la parte de responsabilidad de nuestra propia vida.

Vida que vivimos adaptando a las normas sociales a pesar de que nos hagan infelices. Siempre es mas fácil ver la paja en ojo ajeno, que aceptar que somos responsables de lo que recibimos en cuanto a lo que damos. Justificar los ataques de los demás, sin ver nuestro acoso. Y juzgar al vecino sin mirar antes mi colada.

Armaduras, muros y vivir

Convivir, en familia, con amigos, en pareja, con hijos, incluso con tu perro.

Queda fuera el trabajo, pero considero que es otro lugar donde se convive, algunas personas mas horas que en su propia casa, y donde como en casa se comparten y sufren los distintos estados que nos aquejan.

Yo misma he pasado por cada uno de los estado que enumero, mas convivir conmigo misma, quizás el mas complicado, porque no tienes a quien culpar de tu mal humor.

Durante mucho tiempo, entendí los problemas que de la vida diaria se derivan, como una afrenta a mi persona. Colocando la armadura frente a los que ya veías venir y de seguro conocías te confrontarian. Conste que de nada sirve, si es que alguien cree que la experiencia de otros puede servirle. Aunque a esta alturas, ya todos sabemos que no funcionamos así, que todos hemos de probar la profundidad con nuestro pie, para creer.

Así que después de años de sentirme frustrada y ver la misma frustración en los demás la idea de que todos quieren molestarte, empezó a parecerme un poco inconsistente. Aunque puedo justificarlo mas por mi parte que de los demás. Y la idea de que recibimos lo que damos o que vemos lo que esperamos fue cercándome.

NI que decir tiene que los problemas a toro pasado se ven mas claros, y que incluso años después , llega el momento donde esa relación, problema, o circunstancia se presenta en tu mente de nuevo con otro color, y por fin puedes decir, ahora lo entiendo.

Así que el día a día te enfrenta a montones de momentos en los que la relación, basada en sentimientos que cada uno recibe de distinto modo, acciones que igualmente se interpretan desde cada vivencia y echos que enfrentamos/vemos de distinta forma la convierte en un duro encuentro del que salir cuando menos indemnes.

Si tus vivencias, miedos, y corazas se anteponen a lo que oyes, ves , crees, entiendes o recibes, el conflicto es la respuesta.

Desnudar el alma, aceptar que los demás también portan todas esos muros, cargan esas vivencias y enfrenta su vida desde lo que han conocido y vivido es algo que a mi me ha costado mucho entender. Y sin embargo ha sido algo liberador, porque dejas de pensar que todos quieren agredirte a entender que quieren defenderse. Quizás no tenga necesidad de ello, pero no lo saben, como no lo sabia yo.

Eso no va a facilitar la convivencia, pues las respuestas de los demás serán las mismas. Pero si tu forma de entender las respuestas, y el no verlo como una afrenta.