Rarezas

Estos días han sido un poco moviditos, por las fiestas, por los cambios , las visitas y las realidades.

Que coexisten realidades distintas es normalidad, aunque en esa normalidad obviamos que no todo es como nosotros lo vemos, o vivimos.

Yo soy de observar… aunque esta observación no me prepara para la sorpresa del descubrimiento.

Las fiestas religiosas incluyen muchas obviedades, no tan obvias..

La suerte de compartir tiempo por parte de tu familia también te dibuja como cada quien inventa su realidad su propio mundo.

Las contradicciones y modos de ver son los que nos despiertan , y nos enseñan. Damos por hecho muchas ideas y formas…o las doy yo, y la normalidad solo es una palabra.

Aunque siempre todos nos llamamos normales, y de hecho la mayoría tiene el deseo de sentirse incluido en el grupo, sociedad, o equipo.

Los que no, solemos ser los raros..

Contradictorio, todo.

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Emociones

      Todo cambia, siendo parecido. Las nuevas rutinas suelen ser parecidas, aunque cada momento es distinto..

    Las pequeñas elecciones nos hacen distintos, y las decisiones de cada miembro del grupo modifica a cada cual.

   Mis miedos son míos, los manifiesto conscientemente, o no, y que me atenacen no  es debido a la decisión del otro.

  Es más fácil culpar al otro, y a la dinámica de la sociedad, donde ciertos hábitos son aceptados por norma o en el caso contrario desestimados.

  En mi caso intento dar por bueno lo que toca, abrazo los sentimientos aún con el dolor emotivo que conlleva… Y sonrio… Para dejar pasar…

Caos

A veces,crees que el caos es un problema buscando solución.

 Tu, acostumbrada a luchar por todo y por todos, enarborlas la bandera de mecánico oficial….y se te pasa la vida solucionado problemas, uno tras otro sin parar, en una ​lucha sin cuartel de la que tienes la esperanza de salir como héroe admirado y querido..

  Un dia descubres que esos son los mismos problemas que ya solucionaste, que el caos no ha cambiado lo más mínimo y tu cabello ahora gris y tus cicatrices fueron en vano..

 Nadie te lo pidió.

 Nada ni nadie cambiará.

  Y la admiración y amor se gastaron entre las eternas luchas.

  Porque un héroe eterno se vuelve odioso y deja de ser humano, intentando una y otra vez vencer a los monstruos​.

Robert Schwartz, el plan de tu alma

La gratitud hacia aquellos que más nos han dificultado (y que por tanto, más han estimulado nuestra evolución) es una perspectiva del alma que podemos adoptar cuando aun estamos en el cuerpo. Cuando hacemos esa elección, eliminamos la culpa de nuestras vidas. Sin culpa se hace posible el perdón, y con el perdón llega la sanación

El alma se preocupa del crecimiento, no del tiempo que tardamos en crecer.

La dualidad que vemos en el mundo (bien/mal, correcto/ incorrecto) está en marcado contraste con la neutralidad del alma. Aunque la personalidad tiende a juzgar todo lo que fluye en el río de la vida, el alma se sienta tranquila y contemplativamente en la orilla, observando con compasión imparcial y sin juzgar. Cuando recordamos esta neutralidad obtenemos una profunda paz interior. En gran parte, el propósito de este libro

Pocas cosas en la vida son lo que parecen ser, y muchas de ellas resultan ser lo contrario

Insconciencias

Nos estamos perdiendo todo lo bueno de la vida, intentando ser  lo suficientemente fuertes y duros para ella.

Lamentamos el dolor y la tristeza, pero no sabemos como evitarlos.

Se que esos miedos no soy yo, se que esas ideas no son mías. Y lamento vuestro dolor y miedo, pero os los devuelvo, no los quiero ni necesito.

Soy yo, soy fuerte, y soy capaz .

caminar entre las estrellas

Después de probar el sabor del infinito, la normalidad ha sido un duro golpe.
Fue un día difícil de conseguir, demostrando cuan firme era mi decisión. Casualidad, causalidad se aliaron contra mi, contra mi intento, y caminé por el sendero que no existe, ese que no se ve hasta que estas en el.
Las expectativas escondidas ante lo que no puedes medir, y las incertidumbres se convirtieron en verdad. Y la magia existió.
Por unas horas se paro el reloj de la vida y el destino. El pasado y el presente caminaron de la mano. Y lo que creías saber desapareció ante lo que no entendiste.
Mi entendimiento quedo tan aturdido que los caminos conocidos desaparecieron y los hilos invisibles brillaron convirtiéndose en senderos brillantes iluminados por gotas de rocio.
Todo mi cuerpo cansado emitía alegría por la certidumbre vivida. Habría sido capaz de no dormir jamás a cambio de no perder ese estado, pero mi cuerpo terrenal sucumbió al cansancio, con la magia en mis pupilas. Con mi mente rebosante, con el amor rodeándome. No hubo sueño, porque estaba en el.
Y ahora la normalidad me parece cruel castigo. Busco el brillo en los ojos. Me alimento de el,de las risas, de abrazos, cual adicto en desintoxicación.
Ya solo pienso en ese instante. En la magia. En no ser yo y verme. O en ser tu y encontrar el camino de verte.

Lavando

Las circunstancias o el destino, vaya usted a saber, nos va llevando por diferentes pruebas a lo largo de nuestras vidas. Prueba que están ahí para que aprendamos de ellas eso que necesitamos. Aunque nos empeñemos en no ver sino que nos golpean, una y otra vez.

. Es esta una visión cristiana de la vida, el sufrimiento, que hace que no nos demos cuenta de que los retos nos hacen superarnos, ser mejores y poner toda nuestra valia en el momento.

Cosa que quizás de otra forma no sabríamos ver, valorar o creeríamos que seriamos capaces de hacer.

Nuestra educación,ambiente y familia nos devuelve una perspectiva de nosotros mismos que quizás no concuerde con lo que somos. Bien por el dejar que cada palo aguante su vela o por tener la suerte ( o no) de que otros sean nuestras victimas para de esa forma no ver nunca la parte de responsabilidad de nuestra propia vida.

Vida que vivimos adaptando a las normas sociales a pesar de que nos hagan infelices. Siempre es mas fácil ver la paja en ojo ajeno, que aceptar que somos responsables de lo que recibimos en cuanto a lo que damos. Justificar los ataques de los demás, sin ver nuestro acoso. Y juzgar al vecino sin mirar antes mi colada.