Gracias

Ningun@ somos lo que mostramos. Y muchos, jamás demostrarán todas esas facetas que nos forman. Jamás necesitaran o querrán conocer esas caras.

Luchamos contra los demás y nosotros mismos para mostrar sólo esas facetas que creemos nos muestran mejor…o que no podemos ocultar al cien por cien.

Incluso muchos sufrimos cuando sin querer nos descubrimos o mostramos esas otras caras.

Quizás mi vida no ha sido precisamente una vida muy dura, aunque siempre la ha sentido así. Con los años he aceptado y aprendido que esas circunstancias terribles siempre fueron a pesar del dolor, grandes oportunidades.

También es cierto que el dolor de la circunstancia hizo que mi conciencia no viese el total. Aunque siempre he sido tal como el momento me hacía sentir, sin querer mostrar otra opción que la real.

Conocerse en lo peor y aceptar esa parte, sin dolor o queriendo ocultar que no forma parte de nosotros tal como nuestro ego nos pide, nos hace desgraciados.

Soy una persona de continuas crisis, oportunidad en chino. En las que me he perdido, y de las que siempre salgo aprendiendo, muy a mi pesar y mi negatividad .

Crisis que me han ido cambiado, descubriendo , y formando a la persona que soy.

Y aceptar que soy mucho más de lo muestro y está dentro de mí y no es negativo ni malo me hace sentir más fuerte..

Tengo la sensación de haber vivido mil vidas… Y todas soy yo. Una mujer, una persona con todas las facetas posibles, todas aceptables.

No soy quien para juzgar a los demás, pero si veo su sufrimiento, su lucha, por querer mostrar solo esa imagen, que quizá no son. O a contrario, por no mostrar eso que no creen tan bonito de mostrar.

Algunos son parte de mi vida, mi familia y amigos, otros son otras vidas que rodean la mía.

Quizás solo estoy más loca que los demás…quizás.

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Ser yo

Despierto atendiendo la actividad rutinaria, los sonidos que me dicen que hora es y que está ya sucediendo en casa.

Ha sido una noche larga, llena de ideas, ahora casi perdidas. Supongo que lo que ocurre a mi alrededor añade ideas y reflexiones que surgen en el silencio estático de la noche. No me siento cansada a pesar del sueño perdido, y casi sin pensar con las ideas aún dando vueltas, organizo el día. Otro día.

La actividad me organiza, y la mente me pregunta, ¿Qué? ¿ Qué, o quien fué, que me hizo así?

Desayuno con la actualidad, en una pantalla, personas que no conocen tu vida ni de lejos, dicen lo que debemos pensar, creer, o decidir…hay un día para la mujer, como si cada día una mujer no recordarse quien eres en cada momento, publicidad, política y otras mujeres.. vida, lucha, hijos, salud, economía y más .

Por ser mujer y por no serlo, por ser única y por no ser como otras, por sentirte y no como las demás.

Actúas automáticamente, te adoctrinaron poco a poco, y tu lucha puede ser parecida y sin embargo siento que siempre nos hicieron sentimos solas…entre nosotras, competitivas, luchadoras y duras.

Está bien hacer ver, estaría mejor que fuese realidad.

Nos enseñaron a ser, lo que deberíamos ser, olvidaron cuidarnos, protegernos y hacernos fuertes para ser, lo que cada mujer quiera ser.

Por algo vivimos en esta sociedad, para ser capaz de vernos, frente a otro, frente a todo.

Miro a otros hombres, otros maridos que no son el mío, y otras mujeres que no soy yo…

Enfermedades

Hoy tocó visita médica..y esperar. La sala de espera llena, una hora de retraso, y conversaciones.

Mi cita para recoger analítica, contar de mis dolencias y pedir para mi marido.

Será casual, pero han sido unos días de enfermedad alrededor. Pequeños males y alguno mayor, la causalidad es la coincidencia en el tiempo.

Las conversaciones en la sala, el estrés. La normalidad de esa ansiedad, y la rutina común.

El grupo asume la naturalidad de las enfermedades, casi todas, mentales, y la respuesta médica y farmacológica, aunque en la conversación, aceptan que el problema mental no se soluciona con medicamentos.

Seguimos esperando sin sorprendernos de nosotros mismos.

La enfermedad y la medicina se asumen por el grupo, como separadas del bienestar o de la mejoría de un mal que aunque se representa físico se sabe mental.. y no nos da que pensar, ni lo reflejamos..

Yo he elegido ver otro camino, osteopatía, lo elegido entre antiinflamatorios y dolor…. Quien se equivoca ¿?

Me daré respuesta, espero

Ahh.. el osteópata se llama Enrique

Casualidad..( hace como dos semanas, quizás más, soñaba con buscar a Enrique, insistentemente)

Emociones

      Todo cambia, siendo parecido. Las nuevas rutinas suelen ser parecidas, aunque cada momento es distinto..

    Las pequeñas elecciones nos hacen distintos, y las decisiones de cada miembro del grupo modifica a cada cual.

   Mis miedos son míos, los manifiesto conscientemente, o no, y que me atenacen no  es debido a la decisión del otro.

  Es más fácil culpar al otro, y a la dinámica de la sociedad, donde ciertos hábitos son aceptados por norma o en el caso contrario desestimados.

  En mi caso intento dar por bueno lo que toca, abrazo los sentimientos aún con el dolor emotivo que conlleva… Y sonrio… Para dejar pasar…

Documentación

Donde desaparecen los días que se pierden.

Donde se guardan los deseos almacenados a espera de momentos mejores.

Donde se archivan esos momentos para olvidar.

Una vida  llena de instantes  en un milisegundos desear desaparecer como trastos olvidados nunca recordados.

Archiva, ordena, guarda, recuerda

Quién

Un buen día te descubres sin saber quién eres.

 Se te desgasto la vida en vanos intentos. Quisisteis creer que tu sueño era el que​ te contaban  los que rodeaban.. y dejastes de ser la protagonista de tu propia historia. 

 Soñastes sus sueños y luchastes sus batallas, desgastando tu energía y llenando tu agujeros con desilusión y desanimos por no ser capaz de encontrar la que creías era la felicidad en los sueños de otros.

El espejo hoy te devuelve la imagen de unos ojos desconocidos..Te buscas en el fondo de sus reflejos y en lo profundo de su historia. Y no sabes quién eres. Quien es tu personaje y cuáles son sus anhelos. Ahora cansada de pelear por batallas perdida no encuentras porque luchar.

Buscas el tu fondo que quedó vacío. Y allí sola, queda la niña que no creció. La que se vistió con la capa del color que​ cada cual pedía, la que ensanchó sus hombros para parecer el héroe que la ocasión pedía.

Escondida, abrumada y temerosa de alzar su voz. Olvidados los sueños y cansados los brazos. Con unos ojos sabios de tanto como vio.. 

 

Esta en ti

Cuando amamos lo hacemos tal como creemos que es el amor, fiel reflejo de ideas y vivencias que han ido formando nuestro ideal imaginario, muy lejano a lo que en realidad es amar.

Películas románticas, frases hechas y hasta revistas nos rellenan  la mente de cualidades e ideales para el otro.  Siempre el otro.

Las relaciones de nuestros padres, vistas desde nuestros ojos de niños, nos marcan la balanza de el dar y recibir en pareja.

 Y a veces, como niños, esperamos esa escena de película, ese momento de protección o la frase perfecta.

Y no llegan.

Somos dos mundos de carencias, reales o imaginarias, que se unen,por medio de sentimientos indescifrables, química cuántica o reconocimiento del uno en el otro. Para buscar. Encontrar. O esperar, que el equilibrio aparezca.

Estaría bien que sucediese. Pero suele suceder, sin embargo, que lo que buscas has de encontrarlo tu, las carencias has de completarlas o descubrirlas  y que todo lo que esperas has de darlo.

 Las energías se balancean..si uno busca quizás el otro se pierda, si uno exige, quizás el otro se incline a dar menos, un juego de equilibrio, difícil de reglar. Tal vez una lucha de egos, tal vez un vacío lleno de necesidad, silencios que gritan, o palabras vacías.

Los sentimientos nos engañan. Nos cuentan lo tristes que estamos, cuánto sufrimos, como no nos valoran y cuánto nos merecemos.

Exactamente igual que al otro. 

Y nos convertimos en seres más y más complicados, cada vez entendiendonos menos y protegiéndonos más, armaduras, lanzas y espada, para pinchar al otro mientras yo sufro. Esperando que me vea, sufriendo y no solo sienta/ reacione a mi golpe.

Una lucha que nos puede acompañar hasta la tumba, enarbolando la bandera de una vida como sufridor profesional. O triste abandonado. Los papeles son muchos, a elegir.

Dentro de la elección, tambien se puede intentar elegir el ver, ver al otro, con su propio dolor, sus vacíos, sus carencias y comprender.

No andar su camino. Ni empujar .

 Contemplarnos con amor, aceptar sin sufrir, y aprender. Aunque solo sea por el placer de reconocer que eso que les pasa a otros, también está en ti.