Reencuentros

Volver a mi tierra me ha proporcionado está cercanía con la familia.

 El volver a recordar insignificancias que fueron importantes y que había olvidado. Como la musicalidad de este habla, las risas y las constantes bromas del día a día, que disfrazan la dureza de esta tierra y la constante lucha de sus gentes.

Compartir tiempo con los míos me ha servido para recordarlos, como eran y como creía que eran .

Sus cuitas y sus normalidades. Para mí extrañas y cercanas a la vez.

Cada uno hemos derivado nuestras existencias de forma distinta, curioso cuando parecíamos uno. Y  ahora,cada quien observa la vida desde pepectivas sino opuestas si muy distintas.

Aún nos une el amor de familia, las vivencias, muchas muy duras, y una especie de halo que a veces nos hace ser menos indulgentes entre nosotros que lo que seríamos con los demás.

 Los observo, y contemplo a la vez a esos niños y a estos adultos, desconocidos a ratos. Con ideas extrañas, de las que quizás yo conocí las semillas.

 Mi gesto de debe asemejar al de los búhos…que observan mucho y no dicen nada. 

Busco a los unos en los otros, a los hijos en los padres, la historia en los siguientes.

Su formas, sus respuestas, sus historias deberían encajar en las mías, y sin embargo somos  solo un bonito puzzle de colores..

Amplian mi visión, y alegran mi corazón..quizás esperaba respuestas fuera.

 

Quién

Un buen día te descubres sin saber quién eres.

 Se te desgasto la vida en vanos intentos. Quisisteis creer que tu sueño era el que​ te contaban  los que rodeaban.. y dejastes de ser la protagonista de tu propia historia. 

 Soñastes sus sueños y luchastes sus batallas, desgastando tu energía y llenando tu agujeros con desilusión y desanimos por no ser capaz de encontrar la que creías era la felicidad en los sueños de otros.

El espejo hoy te devuelve la imagen de unos ojos desconocidos..Te buscas en el fondo de sus reflejos y en lo profundo de su historia. Y no sabes quién eres. Quien es tu personaje y cuáles son sus anhelos. Ahora cansada de pelear por batallas perdida no encuentras porque luchar.

Buscas el tu fondo que quedó vacío. Y allí sola, queda la niña que no creció. La que se vistió con la capa del color que​ cada cual pedía, la que ensanchó sus hombros para parecer el héroe que la ocasión pedía.

Escondida, abrumada y temerosa de alzar su voz. Olvidados los sueños y cansados los brazos. Con unos ojos sabios de tanto como vio.. 

 

Esta en ti

Cuando amamos lo hacemos tal como creemos que es el amor, fiel reflejo de ideas y vivencias que han ido formando nuestro ideal imaginario, muy lejano a lo que en realidad es amar.

Películas románticas, frases hechas y hasta revistas nos rellenan  la mente de cualidades e ideales para el otro.  Siempre el otro.

Las relaciones de nuestros padres, vistas desde nuestros ojos de niños, nos marcan la balanza de el dar y recibir en pareja.

 Y a veces, como niños, esperamos esa escena de película, ese momento de protección o la frase perfecta.

Y no llegan.

Somos dos mundos de carencias, reales o imaginarias, que se unen,por medio de sentimientos indescifrables, química cuántica o reconocimiento del uno en el otro. Para buscar. Encontrar. O esperar, que el equilibrio aparezca.

Estaría bien que sucediese. Pero suele suceder, sin embargo, que lo que buscas has de encontrarlo tu, las carencias has de completarlas o descubrirlas  y que todo lo que esperas has de darlo.

 Las energías se balancean..si uno busca quizás el otro se pierda, si uno exige, quizás el otro se incline a dar menos, un juego de equilibrio, difícil de reglar. Tal vez una lucha de egos, tal vez un vacío lleno de necesidad, silencios que gritan, o palabras vacías.

Los sentimientos nos engañan. Nos cuentan lo tristes que estamos, cuánto sufrimos, como no nos valoran y cuánto nos merecemos.

Exactamente igual que al otro. 

Y nos convertimos en seres más y más complicados, cada vez entendiendonos menos y protegiéndonos más, armaduras, lanzas y espada, para pinchar al otro mientras yo sufro. Esperando que me vea, sufriendo y no solo sienta/ reacione a mi golpe.

Una lucha que nos puede acompañar hasta la tumba, enarbolando la bandera de una vida como sufridor profesional. O triste abandonado. Los papeles son muchos, a elegir.

Dentro de la elección, tambien se puede intentar elegir el ver, ver al otro, con su propio dolor, sus vacíos, sus carencias y comprender.

No andar su camino. Ni empujar .

 Contemplarnos con amor, aceptar sin sufrir, y aprender. Aunque solo sea por el placer de reconocer que eso que les pasa a otros, también está en ti.

 

  

 

Armaduras, muros y vivir

Convivir, en familia, con amigos, en pareja, con hijos, incluso con tu perro.

Queda fuera el trabajo, pero considero que es otro lugar donde se convive, algunas personas mas horas que en su propia casa, y donde como en casa se comparten y sufren los distintos estados que nos aquejan.

Yo misma he pasado por cada uno de los estado que enumero, mas convivir conmigo misma, quizás el mas complicado, porque no tienes a quien culpar de tu mal humor.

Durante mucho tiempo, entendí los problemas que de la vida diaria se derivan, como una afrenta a mi persona. Colocando la armadura frente a los que ya veías venir y de seguro conocías te confrontarian. Conste que de nada sirve, si es que alguien cree que la experiencia de otros puede servirle. Aunque a esta alturas, ya todos sabemos que no funcionamos así, que todos hemos de probar la profundidad con nuestro pie, para creer.

Así que después de años de sentirme frustrada y ver la misma frustración en los demás la idea de que todos quieren molestarte, empezó a parecerme un poco inconsistente. Aunque puedo justificarlo mas por mi parte que de los demás. Y la idea de que recibimos lo que damos o que vemos lo que esperamos fue cercándome.

NI que decir tiene que los problemas a toro pasado se ven mas claros, y que incluso años después , llega el momento donde esa relación, problema, o circunstancia se presenta en tu mente de nuevo con otro color, y por fin puedes decir, ahora lo entiendo.

Así que el día a día te enfrenta a montones de momentos en los que la relación, basada en sentimientos que cada uno recibe de distinto modo, acciones que igualmente se interpretan desde cada vivencia y echos que enfrentamos/vemos de distinta forma la convierte en un duro encuentro del que salir cuando menos indemnes.

Si tus vivencias, miedos, y corazas se anteponen a lo que oyes, ves , crees, entiendes o recibes, el conflicto es la respuesta.

Desnudar el alma, aceptar que los demás también portan todas esos muros, cargan esas vivencias y enfrenta su vida desde lo que han conocido y vivido es algo que a mi me ha costado mucho entender. Y sin embargo ha sido algo liberador, porque dejas de pensar que todos quieren agredirte a entender que quieren defenderse. Quizás no tenga necesidad de ello, pero no lo saben, como no lo sabia yo.

Eso no va a facilitar la convivencia, pues las respuestas de los demás serán las mismas. Pero si tu forma de entender las respuestas, y el no verlo como una afrenta.

Quien eres, quien soy

Es duro aceptar que no te conoces, que existen en ti miles de resortes que saltan sin tu permiso y que no sabes parar.
Quizas muchos no sintáis eso, genial por vosotros.
Siempre me enfrentado a las preguntas tan de moda ahora de definete, haz valer tus aptitudes, como quien se enfrenta a un muro, y ese muro soy yo, asi que me golpeo contra mi, un sin sentido.
Me siento triste al descubrir a esta alturas de mi vida cuantas cosas no se de mi, cuantas de mis creencias y mis ideas son adquiridas por mi entorno y lo que he vivido.
Me siento triste por el echo no haberlo descubierto antes, de no conocerme y de encontrarme muchas veces preguntándome que quiero.
Si a eso sumo lo que influyo en la vida de los demás, me hace sentir mas triste, no es lo que quiero dejar a los míos, ni lo que quiero ser yo

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