Cambios

Los cambios generan nuevas energías a la vez que otras obligadas a desaparecer dejan su eco y efecto.

Han sido días de muchisimas ideas, viejas y nuevas, el sueño me abandonaba, despertando con parte de esas ideas, escuchadas o vividas, pero no asimiladas. El cerebro me repetía, ¿has entendido? Y sin mucho ánimo intentaba descifrar que no había comprendido.

El eco de todo sigue manteniéndose, a la vez que las nuevas dinámicas, asimiladas o no..que se están creando.

Quien pelea por el pasado, pierde, y quien no asume cada segundo sin querer controlarlo también..

Hay quien no quiere aceptar sus heridas, sus miedos y pelea consigo mismo y los demás, mientras el todo ha cambiado aunque no lo quiere ver.

Mi profesora de yoga, alemana, habla con un gracioso acento andaluz,repite una y otra vez que no es aceptable decir que unos es como es, y no existe el cambio.. que no hay que ser ” burritos” y así nos va….rebuznando….

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Papá

Anoche te pensaba, sin más, dispersaba ideas y venias tu.

Fue un olor lo que te trajo, manzanilla, apareció en mi memoria, sin saber porque. Esa que nos traías desde el campo, con un manojo atado con una cuerda, y tu sonrisa de orgullo, y satisfacción. Te encantaba traernos esas pequeñas cosas, incluso en tus bolsillos escondidas, quizás esos momentos felices no supimos valorarnos lo suficientemente.

La vida se luchaba en cada segundo ,casi sin tiempo a ver el porqué de cada que.

Bendita inocencia que tapaba la incongruencia de las realidades, duras, feas y crueles.

Vivir en un barrio “malo” nos hizo más fuertes, valientes y luchadores.

Todos los hijos a cierta edad creen que sus padres son idiotas, desfasados y que no entienden el mundo que ven .

El tiempo también nos devuelve ese golpe, y desde ese puesto ahora miro a mis hijos.

Cuánto desearía hoy en día que nos vieras, a todos, hijos y nietos. Podría decirte cuánto te hechamos de menos y como lo hicistes de bien.

Ayer recordaba esta fecha, sin saber que lo era hoy. He tenido que buscarlo para creer.

Recordaba tu cuerpo, ya sin ti, y tu gesto tranquilo, y tú pelo, ya crecido de nuevo, blanco y rizado que acaricé.

Han tenido que pasar estos años para quererte, y aprender. Y verte, en nosotros.

Para mí, tu recuerdo es esa imagen que guardo con amor, tú un pequeño niño, con cara inocente, junto a tu hermana, preciosa, con la inocencia en vuestros ojos , por siempre.

Inventando

    Decía un refrán que los inventos se hacen con gaseosa, y mi invento lleva mucho tiempo intentando…

  He luchando, peleado de nuevo y reinventado. Ahora siento que ya no tengo más ganas, ni energía para seguir, ni ánimo para deshacer.

  Quizás ha sido demasiado desgaste, puedo asegurar que no he dejado nada en el tintero. Seguramente tanta lucha, no me ha dejado parar a pensar, ni a evaluar si merecía la pena o si las formas eran las apropiadas.

  Quizás solo sea la edad y nueva forma de ver, esa energía de la juventud ya desapareció, creo que la gaste toda, y ya solo me queda valorar otras opciones. 

   Siento que ya no hay nada que cambiar, si aprender de lo visto, y recomponer lo roto y/o  prometer nuevas formas.

 De momento, sin ganas.

Reencuentros

Volver a mi tierra me ha proporcionado está cercanía con la familia.

 El volver a recordar insignificancias que fueron importantes y que había olvidado. Como la musicalidad de este habla, las risas y las constantes bromas del día a día, que disfrazan la dureza de esta tierra y la constante lucha de sus gentes.

Compartir tiempo con los míos me ha servido para recordarlos, como eran y como creía que eran .

Sus cuitas y sus normalidades. Para mí extrañas y cercanas a la vez.

Cada uno hemos derivado nuestras existencias de forma distinta, curioso cuando parecíamos uno. Y  ahora,cada quien observa la vida desde pepectivas sino opuestas si muy distintas.

Aún nos une el amor de familia, las vivencias, muchas muy duras, y una especie de halo que a veces nos hace ser menos indulgentes entre nosotros que lo que seríamos con los demás.

 Los observo, y contemplo a la vez a esos niños y a estos adultos, desconocidos a ratos. Con ideas extrañas, de las que quizás yo conocí las semillas.

 Mi gesto de debe asemejar al de los búhos…que observan mucho y no dicen nada. 

Busco a los unos en los otros, a los hijos en los padres, la historia en los siguientes.

Su formas, sus respuestas, sus historias deberían encajar en las mías, y sin embargo somos  solo un bonito puzzle de colores..

Amplian mi visión, y alegran mi corazón..quizás esperaba respuestas fuera.

 

Quién

Un buen día te descubres sin saber quién eres.

 Se te desgasto la vida en vanos intentos. Quisisteis creer que tu sueño era el que​ te contaban  los que rodeaban.. y dejastes de ser la protagonista de tu propia historia. 

 Soñastes sus sueños y luchastes sus batallas, desgastando tu energía y llenando tu agujeros con desilusión y desanimos por no ser capaz de encontrar la que creías era la felicidad en los sueños de otros.

El espejo hoy te devuelve la imagen de unos ojos desconocidos..Te buscas en el fondo de sus reflejos y en lo profundo de su historia. Y no sabes quién eres. Quien es tu personaje y cuáles son sus anhelos. Ahora cansada de pelear por batallas perdida no encuentras porque luchar.

Buscas el tu fondo que quedó vacío. Y allí sola, queda la niña que no creció. La que se vistió con la capa del color que​ cada cual pedía, la que ensanchó sus hombros para parecer el héroe que la ocasión pedía.

Escondida, abrumada y temerosa de alzar su voz. Olvidados los sueños y cansados los brazos. Con unos ojos sabios de tanto como vio.. 

 

Esta en ti

Cuando amamos lo hacemos tal como creemos que es el amor, fiel reflejo de ideas y vivencias que han ido formando nuestro ideal imaginario, muy lejano a lo que en realidad es amar.

Películas románticas, frases hechas y hasta revistas nos rellenan  la mente de cualidades e ideales para el otro.  Siempre el otro.

Las relaciones de nuestros padres, vistas desde nuestros ojos de niños, nos marcan la balanza de el dar y recibir en pareja.

 Y a veces, como niños, esperamos esa escena de película, ese momento de protección o la frase perfecta.

Y no llegan.

Somos dos mundos de carencias, reales o imaginarias, que se unen,por medio de sentimientos indescifrables, química cuántica o reconocimiento del uno en el otro. Para buscar. Encontrar. O esperar, que el equilibrio aparezca.

Estaría bien que sucediese. Pero suele suceder, sin embargo, que lo que buscas has de encontrarlo tu, las carencias has de completarlas o descubrirlas  y que todo lo que esperas has de darlo.

 Las energías se balancean..si uno busca quizás el otro se pierda, si uno exige, quizás el otro se incline a dar menos, un juego de equilibrio, difícil de reglar. Tal vez una lucha de egos, tal vez un vacío lleno de necesidad, silencios que gritan, o palabras vacías.

Los sentimientos nos engañan. Nos cuentan lo tristes que estamos, cuánto sufrimos, como no nos valoran y cuánto nos merecemos.

Exactamente igual que al otro. 

Y nos convertimos en seres más y más complicados, cada vez entendiendonos menos y protegiéndonos más, armaduras, lanzas y espada, para pinchar al otro mientras yo sufro. Esperando que me vea, sufriendo y no solo sienta/ reacione a mi golpe.

Una lucha que nos puede acompañar hasta la tumba, enarbolando la bandera de una vida como sufridor profesional. O triste abandonado. Los papeles son muchos, a elegir.

Dentro de la elección, tambien se puede intentar elegir el ver, ver al otro, con su propio dolor, sus vacíos, sus carencias y comprender.

No andar su camino. Ni empujar .

 Contemplarnos con amor, aceptar sin sufrir, y aprender. Aunque solo sea por el placer de reconocer que eso que les pasa a otros, también está en ti.