Coherencias

Muchas veces, siendo coherente y viendo de lo que estás rodeada, deberías haber salido huyendo… Hace ya mucho, mucho tiempo.

Sin embargo esta incoherencia, o idiotidad, te mantiene estática, con cara boba queriendo creer que no es tu historia, que no debes incluirte en los demás, y seguramente será cierto, hasta cuándo se llega a ese momento, en el que a pesar de saber la imbecilidad de los otros y viendo sus intentos de cruzar límites no los paras, justamente por saber su poco raciocinio.

Tu coherencia, les da a “ellos”la creencia de su poder ante ti y los tuyos, y aunque crees que es mejor no intentar aclarar ninguna cuestión ante personas tan egoísta y limitados en sus mapas mentales, el tiempo te demostrara que antes o después el enfrentamiento es seguro y necesario.

Porque a pesar de todo, solo enfrentarlos de forma clara les puede hacer dar un paso atrás, aunque solo sea para dejar espacio, no respecto.

Es triste, pero mi experiencia no ha sido otra. Dejar ver a los demás que sus opiniones dañinas y clasistas no son tuyas, o que no la compartes no es suficiente para ese tipo de personalidad . Que se sienten por encima de los demás demostrando su desprecio en su continuas expresiones o burlas, según sus creencias e idiologia… Que claramente para ellos es superior a la tuya y qué intentan demostrar, gracias a su raciocinio.

Así que harta de escuchar sus ideas, sus formas y sus risitas sobre mi o los míos, aguantando y dando la vuelta o esperando que un día vean.

He pasado al ataque, que en realidad no es mi forma de actuar. Pero el cambio no es más que colocar lo que la apariencia exterior no se muestra, siendo aún peor la situación de incomodidad aparente.

Lo que diga esta por ver…

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Gracias

Ningun@ somos lo que mostramos. Y muchos, jamás demostrarán todas esas facetas que nos forman. Jamás necesitaran o querrán conocer esas caras.

Luchamos contra los demás y nosotros mismos para mostrar sólo esas facetas que creemos nos muestran mejor…o que no podemos ocultar al cien por cien.

Incluso muchos sufrimos cuando sin querer nos descubrimos o mostramos esas otras caras.

Quizás mi vida no ha sido precisamente una vida muy dura, aunque siempre la ha sentido así. Con los años he aceptado y aprendido que esas circunstancias terribles siempre fueron a pesar del dolor, grandes oportunidades.

También es cierto que el dolor de la circunstancia hizo que mi conciencia no viese el total. Aunque siempre he sido tal como el momento me hacía sentir, sin querer mostrar otra opción que la real.

Conocerse en lo peor y aceptar esa parte, sin dolor o queriendo ocultar que no forma parte de nosotros tal como nuestro ego nos pide, nos hace desgraciados.

Soy una persona de continuas crisis, oportunidad en chino. En las que me he perdido, y de las que siempre salgo aprendiendo, muy a mi pesar y mi negatividad .

Crisis que me han ido cambiado, descubriendo , y formando a la persona que soy.

Y aceptar que soy mucho más de lo muestro y está dentro de mí y no es negativo ni malo me hace sentir más fuerte..

Tengo la sensación de haber vivido mil vidas… Y todas soy yo. Una mujer, una persona con todas las facetas posibles, todas aceptables.

No soy quien para juzgar a los demás, pero si veo su sufrimiento, su lucha, por querer mostrar solo esa imagen, que quizá no son. O a contrario, por no mostrar eso que no creen tan bonito de mostrar.

Algunos son parte de mi vida, mi familia y amigos, otros son otras vidas que rodean la mía.

Quizás solo estoy más loca que los demás…quizás.

Emociones

      Todo cambia, siendo parecido. Las nuevas rutinas suelen ser parecidas, aunque cada momento es distinto..

    Las pequeñas elecciones nos hacen distintos, y las decisiones de cada miembro del grupo modifica a cada cual.

   Mis miedos son míos, los manifiesto conscientemente, o no, y que me atenacen no  es debido a la decisión del otro.

  Es más fácil culpar al otro, y a la dinámica de la sociedad, donde ciertos hábitos son aceptados por norma o en el caso contrario desestimados.

  En mi caso intento dar por bueno lo que toca, abrazo los sentimientos aún con el dolor emotivo que conlleva… Y sonrio… Para dejar pasar…

Cuenta  

 Hace un año, novecientos  cincuenta kilómetros, más cuatrocientos más, despedirte de amistades, dos veces, nuevo hogar,  más otro,  nuevas rutinas,  y las que comienzan ahora, nuevos climas, nuevo trabajo, nueva gente, nuevas sorpresas, nuevas respuestas.   Y extrañamente no se que contar…

Ilumina tu vida

Cómo siempre, es más fácil decirlo que realizarlo. Y eso que nos atiborran con fracesitas iluminadas, que te prometen sueños cumplidos, deseos increíbles y bolsillos a rebosar.

No sé cómo no me funcionan, con las ganas que les pongo.

   Y de nuevo andamos inventando. Entre dos mundos, entre dos realidades… A ver, ¡quien da mas!

   Lo peor, mejor, es que somos capaces de lograrlo, con la facilidad del empeño y experiencia en cambios drásticos.

   Me pregunto si leí el final de la Ilíada, no recuerdo si Ulises tubo un final feliz, si tenía su lugar en aquel palacio, su silla favorita, o los sonidos familiares que acompañan  el sueño.

Me pregunto porque mi realidad es así.

Insconciencias

Nos estamos perdiendo todo lo bueno de la vida, intentando ser  lo suficientemente fuertes y duros para ella.

Lamentamos el dolor y la tristeza, pero no sabemos como evitarlos.

Se que esos miedos no soy yo, se que esas ideas no son mías. Y lamento vuestro dolor y miedo, pero os los devuelvo, no los quiero ni necesito.

Soy yo, soy fuerte, y soy capaz .