Robert Schwartz, el plan de tu alma

La gratitud hacia aquellos que más nos han dificultado (y que por tanto, más han estimulado nuestra evolución) es una perspectiva del alma que podemos adoptar cuando aun estamos en el cuerpo. Cuando hacemos esa elección, eliminamos la culpa de nuestras vidas. Sin culpa se hace posible el perdón, y con el perdón llega la sanación

El alma se preocupa del crecimiento, no del tiempo que tardamos en crecer.

La dualidad que vemos en el mundo (bien/mal, correcto/ incorrecto) está en marcado contraste con la neutralidad del alma. Aunque la personalidad tiende a juzgar todo lo que fluye en el río de la vida, el alma se sienta tranquila y contemplativamente en la orilla, observando con compasión imparcial y sin juzgar. Cuando recordamos esta neutralidad obtenemos una profunda paz interior. En gran parte, el propósito de este libro

Pocas cosas en la vida son lo que parecen ser, y muchas de ellas resultan ser lo contrario

Llegamos

El viaje fué largo y los nervios me acompañaron todo el, a ratos mezclados con sentimientos de tristeza por abandonar mi pequeña seguridad de estos últimos años ,la gente que conozco los que puedes llamar amigos.

El día anterior fue tan intenso, con descubrimientos tan profundos y desconcertantes que toda la perspectiva de mi vida cambió, así como la idea del viaje,bque ahora parecía inconveniente.

 Lloré por descubrir tan tarde, por el sentimiento de conseguir algo añorado que se escapa entre tus dedos y consideré una locura este destino que te muestra ante ti tus anhelos para decirte ahora te vas.

Aun cuestiono el porque, aunque acepto que tendría que ser así.

Me provoca tristeza y también me obliga a intentar mas,descubrir y descubrirme hasta cuanto soy capaz.

Los mios notaron mis cuitas. Ellos que basan en mi su seguridad, y sus miradas los delataban y sus enfados infantiles.

Se me ha quedado grabado el momento de ver esta costa, bordeada de luces que parecían infinitas, y me resultaron abrumadoras. Me pareció que perdía mi pequeño centro de seguridad, lo que conocía tan bien, a cambio de brillantes luces abrumadoras que esconden la realidad.

Tres días aun son pocos, y sigo buscando, contactos, seguridad, tiro amarres, regalo esperanza ,imagino. Se verá.

Morir/nacer

De un tiempo a esta parte, la muerte pasea ante mi mostrándome sus diferentes caras. La enfermedad, la angustia, el miedo, la negación y la aceptación y el deseo de abrazarla en tranquilidad. 

   No me pregunto sino que más debo ver que no conozca ya, aunque esta claro que desde el papel de observadora.

  Desde muy pequeña ya tenía en mi,mi creencia particular sobre ella, y ha sido con los años cuando he sido capaz de entenderlo y aceptar que unas creencias así venían conmigo.

  Siempre me entristeció el dolor de los familiares, perdidos en sus laberintos y miedos. Y me dolió,  la falsedad que representa toda la parafernalia de morir.

  Como se dice, ni morir en paz es a veces posible, y  si ya hablamos de dejar morir nos perdemos. Sólo entender que hoy por hoy es un delito intentar quitarse la vida, o ayudar a otro/a a morir ya es bastante complicado.

En estos días de vacaciones, como casualidad acompañe a una amiga en el tanatorio. Había muerto su familiar, y por causalidad, pasábamos por allí, y la acompañamos.

 Nos relató entre lágrimas la lucha final por morir, y  las palabras del moribundo entre las que estaba  el deseo  de estar ya en paz y descansar, una idea que le parecía feliz. Palabras que desde los familiares eran interpretadas con dolor y  miedos. 

   Y sin embargo tan cargadas de humanidad y serenidad que me sorprendieron. Pensé en mi propia muerte, y en como querría aceptarla y entenderla así. 

   Supongo que desde mi sillón y mis años quizás parezca que mis ideas/ palabras son sin fondo. Pero no tengo deseo mayor que el de que mis familiares vivan mi muerte de una forma natural, nacemos y morimos. Y acepten que esté equivocada o no , mis creencias me dicen que no hay dolor, ni tristeza, y que el cuerpo es solo un envase.

  Quiero creer que  quizás llegue un día donde la humanidad también incluya el morir.

  De momento, continuo mi papel de observadora, aprendiz. 

Ideas sin sentido

Odio la Navidad, cuanta gente también odia la Navidad?? 

Es algo que me ocurre desde pequeña, no tengo la escusa de las sillas vacías, ni la memoria.. 

Mi cumpleaños es en Navidad, no odio mi cumpleaños, pero está en medio de esto…Y solo un día es poco espacio para despejar.

No me gustan los buenos deseos, las muy felices, ni en compañía de.

Los repasos del año que sea, ni los deseos y planes para el otro.

No tengo un recuerdo de un muy feliz Navidad, ni mi familia ha sido especialmente alegre o familiar en esas fechas. 

  Me encanta ver a los míos…Pero odio la parafernalia, más aún cuando los abrazos no son sinceros y las sonrisas solo muestran dientes. 

  No nos engañamos nadie, todos nos reconocemos y aún así…Dientes, dientes. 

 Deben ser los años que no acabo de celebrar a gusto que  me vuelven irritable…

Pero sigo odiando la Navidad.