Sobrevivir.

Hay una resistencia empírica que te agarra a la vida, al cuerpo que te representa y sus funciones más vitales, aun sin otra idea que seguir. Solo cuando siquiera te has parado en pensar, imaginar, si es lo que realmente quieres

Quizas para otros no lo sea asi, quizas su energía mental sea mas fuerte y encuentren un momento de decidir, que si quiere y que no…

También he descubierto esa inanición, llevada sin desgana, sin lucha, solo dejando ir. La he comprendido y la gran fuerza que conlleva el no hacer, no luchar, no intentar.

En lo peores momentos un instinto muy básico te mueve, aun arrastrándote.

Han sido días difíciles, donde las palabras que en otros momentos te empujan no significaban nada, nada. Un vacío sin expresión ni idea que acompañe a un cuerpo que solo lucha por seguir.

No se que es estar cerca siquiera de ningún límite, y no hablo de miedo, sino de vivir, sentir y comprender cuales son tus energías y si puedes contar con ellas.

Importa, no solo superar, sino cuanto desgaste acumulado te acompaña.

No es morir lo horrible, sino el mal vivir hasta llegar al final.

A la espera de mi tercera cita, ya no me importa sumar, sino como.

El cuenteo ha cambiado de una más a aún dos.

La conversación si bien no preparada, si clara, y firme, la opción medica contra la vida sin comillas. Sin sobrevivir.

El plan esta echo, el por llegar en tres dias..

Octubre

Mi peor lucha siempre ha sido contra mi.

Mi mejor lucha ha sido para mi.

Harta de buscar, de creer que mil opciones exteriores cambiaran mi interior.

Las cartas me fueron dadas, y siempre he tenido la percepción de que todos jugaban mejor que yo…

Seguramente solo esta percepcion me ha convertido en una perdedora, solo mis heridas abiertas hieren, sin necesidad del otro.

Miles reflexiones, busquedas, concienciación, empatía, escuchar, querer ver, conocer, dar espacio, despertar, respetar, aceptar, colocar,emocionar.

Nada sirve.

Cuando el conocimiento no se acompaña de amor propio. Querer al heroe y creérselo.

Llegué con dones que he desperdiciado, porque me permití rodearme de otros aún mas heridos que yo.

Quise empatizar, compartir, aprender buscando respuestas, y solo me rodee de más guerras perdidas. Mas heroes enterrados que en su caida desgarraban a los demás.

Dolor compartido solo aumenta más dolor.

He perdido el brillo de los milagros, a base de no creerme singular.

Disfruté de sus brillos y fui capaz de vibrar con lo que creía suerte, justo no reconocerlo me llevo de nuevo a la herida.

¿Y ahora?

Enfermedades

Hoy tocó visita médica..y esperar. La sala de espera llena, una hora de retraso, y conversaciones.

Mi cita para recoger analítica, contar de mis dolencias y pedir para mi marido.

Será casual, pero han sido unos días de enfermedad alrededor. Pequeños males y alguno mayor, la causalidad es la coincidencia en el tiempo.

Las conversaciones en la sala, el estrés. La normalidad de esa ansiedad, y la rutina común.

El grupo asume la naturalidad de las enfermedades, casi todas, mentales, y la respuesta médica y farmacológica, aunque en la conversación, aceptan que el problema mental no se soluciona con medicamentos.

Seguimos esperando sin sorprendernos de nosotros mismos.

La enfermedad y la medicina se asumen por el grupo, como separadas del bienestar o de la mejoría de un mal que aunque se representa físico se sabe mental.. y no nos da que pensar, ni lo reflejamos..

Yo he elegido ver otro camino, osteopatía, lo elegido entre antiinflamatorios y dolor…. Quien se equivoca ¿?

Me daré respuesta, espero

Ahh.. el osteópata se llama Enrique

Casualidad..( hace como dos semanas, quizás más, soñaba con buscar a Enrique, insistentemente)

cantos de sirena

Sentirse fuera, desvinculada es duro. Extraña entre los tuyos, viajera em tu pais, etérea en las ideas.
Supongo que aunque todo esto no se elige, debe ser parte de un plan. De una respuesta, de la cual aun no se la pregunta.

Mi percepción va cambiando y sin embargo cada vez veo mas camino y más que comprender.

La compasión, hacia mi y los míos. !Cuanta dureza! Cuanta ceguera domina nuestros días y que poco se esperar.
Mi mayor consuelo, mi proyecto futuro, mi esperanza y alegría.
Su independencia, seguridad, y ver como son capaces de ver, me llena de alegría. De esperanza en el futuro y de satisfacción por el trabajo y el camino.

Tengo que arreglar la conexión entre mi cuerpo y mi mente.
Pero lo voy dejando.
Porque mi cuerpo recuerda las caricias ausentes.
Porque mi mente ve los agujeros insondables.
Tengo que arreglar la conexión entre mi cuerpo y mi mente.

Luche como una valiente contra la muerte. Sonreí cuando su mano se agarraba a mi tobillo.
Enfrente el silencio y el vacío frio del sin amor.
Los miedos escondidos bajo disfraces adultos.
Las miradas silenciosas, los gritos nocturnos.
Todo ello solo por la esperanza del gran tesoro. La recompensa ilusoria que jamas llegó.
Tras la dura batalla brillan las marcas, que recuerdan cada intento de pedir misericordia tras el escudo.
Las lágrimas tras cada lanzada esperando que mi protegida se apiadase de mi. Que viese mi valor y recompensase mi dura lucha.
Aun así, lo volvería ha hacer. Buscaría el tesoro luchando contra el gran dragón.

Ahora la contemplo en su soledad, aquella por la que defendí lo indefendible, veo su pequeño cuerpo, enjuto. El miedo tras su mirada, y el frio.
Yo que lo di todo por ella, hoy la acompaño con mi compasión.
La escucho cantar hazañas, exagerar afrentas y juzgar a todos a su alrededor.
Todo se mide por la longitud de su mano, todo se ordena bajo su mirar.

Ella que nunca supo cuanto valia su vida y cuan duro luche por cuidar.