Recuerdos

Volver a nuestra tierra, emocionalmente ha sido como hacer un repaso por lo que ya creía pasado.

 Todo ha vuelto a la mente como si el hecho de vivir en otra comunidad lo hubiera ocultado.

No fue así, ni entiendo porque lo es ahora. Pero así es mi emocionario, va por libre.

Quizás haya tenido que​ ver​, el recuperar las voces, el clima, los ritmos.

Han pasado por mi diario las personas, lo ocurrido, con una nueva perspectiva, y otras emociones.

Curioso, rememorar y que nada sea lo que fue. Más aún cuando no es un acto premeditado.

Ideas sin sentido

Odio la Navidad, cuanta gente también odia la Navidad?? 

Es algo que me ocurre desde pequeña, no tengo la escusa de las sillas vacías, ni la memoria.. 

Mi cumpleaños es en Navidad, no odio mi cumpleaños, pero está en medio de esto…Y solo un día es poco espacio para despejar.

No me gustan los buenos deseos, las muy felices, ni en compañía de.

Los repasos del año que sea, ni los deseos y planes para el otro.

No tengo un recuerdo de un muy feliz Navidad, ni mi familia ha sido especialmente alegre o familiar en esas fechas. 

  Me encanta ver a los míos…Pero odio la parafernalia, más aún cuando los abrazos no son sinceros y las sonrisas solo muestran dientes. 

  No nos engañamos nadie, todos nos reconocemos y aún así…Dientes, dientes. 

 Deben ser los años que no acabo de celebrar a gusto que  me vuelven irritable…

Pero sigo odiando la Navidad.

Volar

Hay momentos en los que los fantasmas del pasado se hacen más presentes que nunca, aunque no creas en esas cosas o quieras racionalizarlo. Y en la noche cuando el inconsciente es lo único que trabaja se materializan en forma de sueños, imágenes sin sentido o frases que quizás significarán algo en un contexto.

Por la mañana cuando nuestro cerebro racional despierta, interpreta esas locas ” ideas” de acuerdo a eso q llamamos vida , que a la vez no es más que un cúmulo de ideas trasmitidas dentro de nuestro entorno, bien por experiencias adquiridas, bien por miedos o de nuevo por inconscientes familiares de lealtad a la familia o a creencias grupales.

Visto esto, me quedo con mi noche de fantasmas, sin ideas, sin juzgar, y aceptando la locura de estos sueños..Que esta noche me contaron secretos que no soy capaz conscientemente de entender, ni espero.

También me dejaron una frase, qué tampoco comprendo, pero que me quedo.

Vuela mariposa, vuela…

Imaginaré mis alas, llenas de colores, y arranco el vuelo, por este día frío . Volar le colocará sonrisas, y algún que otro color al entorno…! A imaginación no me gana nadie!!

Poesía para vivir

Walking Around

de Pablo Neruda

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar la muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
Ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega de muertos,
aterido, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de verguenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.

Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.