Creciendo

Exactamente un mes me ha costado el poder llegar a casa y no estar pensando en el trabajo, entender todo eso que me inquietaba y justamente era lo me hacia hasta soñar una y otra noche con los problemas extraños de este nuevo trabajo. El despejar esas situaciones ha sido sorprendente para mi, claro está porque no conocía ni entendía las idas y venidas de los personajes. Nada excepcional somos muy parecidos todos, pero en esa función he estado actuando como espectador que siquiera ha leído de que va la obra.
Me alegro de volver a dormir bien, bueno, como siempre. Y aun más de que todo se haya despejado, eso me permite disfrutar de esta nueva faceta en la que no creía poder verme nunca y en la que disfruto y me hace sentir mas realizada.
He descubierto lo difícil que es manejar los miedos irracionales,si bien todos los son. Mi forma de reaccionar resistiendo que me ha echo sentir mas ese miedo. Espero recordar para cuando vuelva a suceder. Porque solo en el momento en el que he dejado de resistir he podido ver sin sufrir ni creerme esa idiota historia que imaginaba y que no era ni parte de la realidad.
Resistencia y miedo son mis enemigos agazapados tras cada vuelta. Podré un anuncio a ver si los cambio por alguno como creer en ti mismo o dejarte fluir, esos deben de ser bonitos
Diré que aprendo, lentamente.

Debates

La cosa va un poco por días, hay algunos en los que solo ves lo bueno, las sonrisas, palabras de ánimo, y las buenas noches antes de cerrar la puerta. Otros sin embargo, quizás el ánimo cambiante te trae las lágrimas a la garganta, vuelven, la tristeza de sus miradas,las manos que buscan agarrarte, mantenerte cerca y el vacío, ese vacío que los rodea, de personas que van y vienen de acuerdo a ritmos que poco tienen que ver sus realidades.
Imagino que cada cual tendremos nuestra forma de entender, algunas más profundas que otras. Algún@ ni lo pensará. 
Y mientras yo incapaz de dejar pasar nada, navego por el mar de las incertidumbres, buscando respuestas a tanto despropósito…A tanta lucha vana.
  Y  algunos días consigo varar en bonitas playas, con sombras y vistas al paisaje, que me dibujan una sonrisa, haciéndome sentir una gran marina que interpreta mapas y rutas con una sencillez inigualable…
  Los otros, los mas, veo mapas, dibujos de rutas y planes que no tienen final.
Y me debato entre los dos sentimientos extremos, a veces peleando, otras con una extraña paz en la que me dejo mecer esperando volver a varar.