Creciendo

Exactamente un mes me ha costado el poder llegar a casa y no estar pensando en el trabajo, entender todo eso que me inquietaba y justamente era lo me hacia hasta soñar una y otra noche con los problemas extraños de este nuevo trabajo. El despejar esas situaciones ha sido sorprendente para mi, claro está porque no conocía ni entendía las idas y venidas de los personajes. Nada excepcional somos muy parecidos todos, pero en esa función he estado actuando como espectador que siquiera ha leído de que va la obra.
Me alegro de volver a dormir bien, bueno, como siempre. Y aun más de que todo se haya despejado, eso me permite disfrutar de esta nueva faceta en la que no creía poder verme nunca y en la que disfruto y me hace sentir mas realizada.
He descubierto lo difícil que es manejar los miedos irracionales,si bien todos los son. Mi forma de reaccionar resistiendo que me ha echo sentir mas ese miedo. Espero recordar para cuando vuelva a suceder. Porque solo en el momento en el que he dejado de resistir he podido ver sin sufrir ni creerme esa idiota historia que imaginaba y que no era ni parte de la realidad.
Resistencia y miedo son mis enemigos agazapados tras cada vuelta. Podré un anuncio a ver si los cambio por alguno como creer en ti mismo o dejarte fluir, esos deben de ser bonitos
Diré que aprendo, lentamente.

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Armaduras, muros y vivir

Convivir, en familia, con amigos, en pareja, con hijos, incluso con tu perro.

Queda fuera el trabajo, pero considero que es otro lugar donde se convive, algunas personas mas horas que en su propia casa, y donde como en casa se comparten y sufren los distintos estados que nos aquejan.

Yo misma he pasado por cada uno de los estado que enumero, mas convivir conmigo misma, quizás el mas complicado, porque no tienes a quien culpar de tu mal humor.

Durante mucho tiempo, entendí los problemas que de la vida diaria se derivan, como una afrenta a mi persona. Colocando la armadura frente a los que ya veías venir y de seguro conocías te confrontarian. Conste que de nada sirve, si es que alguien cree que la experiencia de otros puede servirle. Aunque a esta alturas, ya todos sabemos que no funcionamos así, que todos hemos de probar la profundidad con nuestro pie, para creer.

Así que después de años de sentirme frustrada y ver la misma frustración en los demás la idea de que todos quieren molestarte, empezó a parecerme un poco inconsistente. Aunque puedo justificarlo mas por mi parte que de los demás. Y la idea de que recibimos lo que damos o que vemos lo que esperamos fue cercándome.

NI que decir tiene que los problemas a toro pasado se ven mas claros, y que incluso años después , llega el momento donde esa relación, problema, o circunstancia se presenta en tu mente de nuevo con otro color, y por fin puedes decir, ahora lo entiendo.

Así que el día a día te enfrenta a montones de momentos en los que la relación, basada en sentimientos que cada uno recibe de distinto modo, acciones que igualmente se interpretan desde cada vivencia y echos que enfrentamos/vemos de distinta forma la convierte en un duro encuentro del que salir cuando menos indemnes.

Si tus vivencias, miedos, y corazas se anteponen a lo que oyes, ves , crees, entiendes o recibes, el conflicto es la respuesta.

Desnudar el alma, aceptar que los demás también portan todas esos muros, cargan esas vivencias y enfrenta su vida desde lo que han conocido y vivido es algo que a mi me ha costado mucho entender. Y sin embargo ha sido algo liberador, porque dejas de pensar que todos quieren agredirte a entender que quieren defenderse. Quizás no tenga necesidad de ello, pero no lo saben, como no lo sabia yo.

Eso no va a facilitar la convivencia, pues las respuestas de los demás serán las mismas. Pero si tu forma de entender las respuestas, y el no verlo como una afrenta.