Reinos

Desde que tienes conocimiento observas el mundo que te rodea, y tu mundo lo forma sin duda tu familia.

Así, aprendes a relacionarte, a compartir, y ver.

Y a veces ves, que lo que tu vives no es igual en otras familias.

Miras con expectación como otros se hablan, como se miran y como funcionan sus día a día.

Cada uno de nosotros, seguramente tenemos una visión distinta de nuestra infancia, mis recuerdos son sólo míos, y mis sentimientos, y lo que viví.

Mucho de lo que aprendí fue por comparación.

Lo que tu vives como normal, puede no ser tan normal, cuando eres capaz de mirarte fuera.

Muchos fueron partícipes de dolor. El tiempo y aprender te hace comprender que todo tenía que ser como fue, y que el dolor te empuja a buscar comprender y superar…

Sólo si te quedas con el, te convierte en una persona enferma, con heridas abiertas, dispuesta siempre a agredir a causa de ese dolor interno que no calla ni duerme.

Es difícil, casi imposible, vivir con personas así. Porque su dolor se convierte en una sombra que los acompaña constantemente, y agrede.

Existen teorías varias sobre esos niños interiores, en búsqueda de respuestas del adulto que no superó, o aprendió.

Cada un@ ha de buscar sus respuestas y su camino. Si cree necesitarlo.

Si es que ese adulto que es hoy, se siente perdido en un mundo sin sentido, lleno de espinas y enfrentamientos.

Salir de tu zona de confort, de tu reino, donde todo funciona como tu quieres, ordenado y sufriendo cada ofensa y cada movimiento como un error. Sin duda ofrecerá otra visión…

cantos de sirena

Sentirse fuera, desvinculada es duro. Extraña entre los tuyos, viajera em tu pais, etérea en las ideas.
Supongo que aunque todo esto no se elige, debe ser parte de un plan. De una respuesta, de la cual aun no se la pregunta.

Mi percepción va cambiando y sin embargo cada vez veo mas camino y más que comprender.

La compasión, hacia mi y los míos. !Cuanta dureza! Cuanta ceguera domina nuestros días y que poco se esperar.
Mi mayor consuelo, mi proyecto futuro, mi esperanza y alegría.
Su independencia, seguridad, y ver como son capaces de ver, me llena de alegría. De esperanza en el futuro y de satisfacción por el trabajo y el camino.

Tengo que arreglar la conexión entre mi cuerpo y mi mente.
Pero lo voy dejando.
Porque mi cuerpo recuerda las caricias ausentes.
Porque mi mente ve los agujeros insondables.
Tengo que arreglar la conexión entre mi cuerpo y mi mente.

Luche como una valiente contra la muerte. Sonreí cuando su mano se agarraba a mi tobillo.
Enfrente el silencio y el vacío frio del sin amor.
Los miedos escondidos bajo disfraces adultos.
Las miradas silenciosas, los gritos nocturnos.
Todo ello solo por la esperanza del gran tesoro. La recompensa ilusoria que jamas llegó.
Tras la dura batalla brillan las marcas, que recuerdan cada intento de pedir misericordia tras el escudo.
Las lágrimas tras cada lanzada esperando que mi protegida se apiadase de mi. Que viese mi valor y recompensase mi dura lucha.
Aun así, lo volvería ha hacer. Buscaría el tesoro luchando contra el gran dragón.

Ahora la contemplo en su soledad, aquella por la que defendí lo indefendible, veo su pequeño cuerpo, enjuto. El miedo tras su mirada, y el frio.
Yo que lo di todo por ella, hoy la acompaño con mi compasión.
La escucho cantar hazañas, exagerar afrentas y juzgar a todos a su alrededor.
Todo se mide por la longitud de su mano, todo se ordena bajo su mirar.

Ella que nunca supo cuanto valia su vida y cuan duro luche por cuidar.