Percepciones

Tu percepción de adulto sobre como funciona tu mundo está formada por la percepción del niñ@ que fuiste.

Como veías a tu familia y tus relaciones, como te veías a través de los otros y las creencias propias del entorno.

Añadiendo para algunos, l@s tuvieron, las percepciones propias de la intuición o incosciencente.

Para mi, regresar a esa niña, aquella que intentó, y acabo siendo callada, ahora me hace reconocerme como la que ya era, aunque sólo entonces fuese una niña.

Y me ha hecho reconocer a mis hij@s a los que algunas veces no he escuchado por la dejadez y que muchas, muchísimas veces me han sorprendido, demostrandome, lo que desde mi, ahora sé.

Los niños son siempre parte de esa lucha, entre la sociedad, familia y convicciones.

Y carne de cañón de esas bienaventuradas mentes…

Me venía una frase a la idea..y es que difícilmente se puede amar a un hijo y ” prepararlo” a la vida cuando sus propios padres no se aman a si mismos, ni se aceptan en toda su percepción.

Pero esta, es también mi percepción.

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Luces

Han pasado días, semanas de búsquedas e intentos.. Intentos de aprender y comprender.

Socialmente parecemos iguales, exceptuando a personas que rápidamente identificamos como problemáticas, bien por su situación social o por su estado mental.

Pero realmente somos muy distintos y casi sin querer gracias a nuestras habilidades sociales, o inteligencia emocional nos colocamos en grupos o etiquetamos a los demás.

Naturalmente para que la sociedad funcione, vender nuestras mejores versiones es lo habitual, solo para habituales nos mostramos como realmente somos. Y aún así también queremos engañar, porque a nadie le gusta mostrar su peor cara, en un intento imposible de ser siempre perfecto. Perfección que no es natural, ya que nuestras incongruencias son precisamente la que nos hacen ser.

Sociopatas, sicópatas, narcisista, ególatras, dependientes, no son sino una cara de lo que nos rodea, pintado de normalidad.

La mayoría de estos trastornos tienen su base en la formación de estas personas en su infancia, existen informes,teorías y estudios.

A mí me hace reír una frase muy sintomática de esta sociedad, dice”en todos los grupos hay un gilipollas, si en tu grupo no lo encuentras, mira a ver si eres tú”

Durante bastante tiempo he creído ser la gilipollas, hasta que he empezado a preguntarme el significado de la palabra y comportamiento de los demás.

Decir las cosas como sientes, suele desarmar a los demás. Decir lo que no quieres de forma clara, ofende a los demás. No dejarte utilizar, molesta a los demás.

Esto se puede aplicar a grupos de amigos, a familia y demás.

Así que acabas siendo la loca, o gilipollas del grupo. La realidad es que los otros son realmente los imbéciles, que tras un tiempo sin más remedio has ido mostrando su caretas que evidentemente no quieren aceptar.

La redes sociales ayudan aún más, ya que incluso a personas que no tratas habitualmente, se empeñan en mostrar una y otra vez su mejor cara que desde un móvil como si lo normal fuera esa felicidad continua sin más problema que el viaje del soñado con fotos, el modelito perfecto o la moto.

La realidades acaban mostrándose. Y precisamente esos tan afectados de la”intromisión”de esta imagen, son los que etiquetan a los otros de tóxicos, gilipollas o imbéciles.

Mi preocupación es como librarme de ellos, o al menos librarme de su manipular.

Aunque también comprendo, que como la luz, solo la oscuridad nos la puede enseñar.

Coherencias

Muchas veces, siendo coherente y viendo de lo que estás rodeada, deberías haber salido huyendo… Hace ya mucho, mucho tiempo.

Sin embargo esta incoherencia, o idiotidad, te mantiene estática, con cara boba queriendo creer que no es tu historia, que no debes incluirte en los demás, y seguramente será cierto, hasta cuándo se llega a ese momento, en el que a pesar de saber la imbecilidad de los otros y viendo sus intentos de cruzar límites no los paras, justamente por saber su poco raciocinio.

Tu coherencia, les da a “ellos”la creencia de su poder ante ti y los tuyos, y aunque crees que es mejor no intentar aclarar ninguna cuestión ante personas tan egoísta y limitados en sus mapas mentales, el tiempo te demostrara que antes o después el enfrentamiento es seguro y necesario.

Porque a pesar de todo, solo enfrentarlos de forma clara les puede hacer dar un paso atrás, aunque solo sea para dejar espacio, no respecto.

Es triste, pero mi experiencia no ha sido otra. Dejar ver a los demás que sus opiniones dañinas y clasistas no son tuyas, o que no la compartes no es suficiente para ese tipo de personalidad . Que se sienten por encima de los demás demostrando su desprecio en su continuas expresiones o burlas, según sus creencias e idiologia… Que claramente para ellos es superior a la tuya y qué intentan demostrar, gracias a su raciocinio.

Así que harta de escuchar sus ideas, sus formas y sus risitas sobre mi o los míos, aguantando y dando la vuelta o esperando que un día vean.

He pasado al ataque, que en realidad no es mi forma de actuar. Pero el cambio no es más que colocar lo que la apariencia exterior no se muestra, siendo aún peor la situación de incomodidad aparente.

Lo que diga esta por ver…

Sumando

Mi nariz sangra y duele desde hace ya dos semanas, llevandome la contraria, diciendome de forma llamativa, esto es lo que es, mientras en mi mente imbecil, pongo cara de idiota.

Mi nariz mediante mi dolor me cuenta cuanto me  duele oler lo que tengo alrededor, ese alrededor, fué visita familiar. Y la repetición es imposible ignorar.

Aunque lo intenté, y sonreir bobamente..

Esta desconexion  cuerpo  mente me enfada, pero me imposible aceptar, mas que nada, porque contra el no puedo, ignorar y decirte automaticamente que no pasa nada es una opcion, aunque no te lo creas y no te sirva.

Me enfada en no entender/me.. me enfada que nos enseñen mil cosas idiotas de esa llamada educación y no de una realidad. Obviar la realidad de nuestro cuerpo es totalmente aceptada en esta sociedad, he conocido y convivo con muchos, yo a veces, que se medican automaticamente,  para vivir, para sobrevivir, y nadie se extraña de sus docelencias sino desde su parte medica y no la viviencia.

No es tan extraño el preguntarse a uno mismo, cuando las coincidencias de los malestares se ajustan a la viviencias, pero preferimos inventar, y aceptamos ideas de lo mas ingenuas o inverosibiles.. Dolores por dormir mal, no dormir por estar cansado, dolor por el cambio del viento, o porque hace sol.. y lo aceptamos, tranquilamente.

No voy a decir que uno no se medique, yo lo hago, se que la medicina arregla mi males, arregla, no cura, porque mis males me los produzco yo, con mi cuerpo, con mis respuestas a lo que me rodea..

A veces pienso como lo que parece mas coherente nos parece idiota mientras nos cuentan historias y las aceptamos.. Aceptamos tratamientos medicos que no dan respuesta al malestar, incluyo que nos dañan, a cambio nos llegan otras malestares aceptables por eses tratamiento y  como normalidad.

No voy a decir a otros lo que deben hacer, ni defender nada, es mi idea, sobre mi vida, y lo que vivo, y lo que me hace sentir/entender.

Al cambio me gustaria saber mas de mi, de mi cuerpo y como funciona, porque no me entiendo o me autoengaño, mental y fisicamente, o como lo mental impusa al fisico.

Un auto/ librito de asi dices y asi reaccionas, apuntate, para la proxima..Se me queda corta la vida, despues de pasarme media vida diciendome que estoy mayor, he cambiado a que corta es esta vida…será cosa de pasar la suma de un lado a otro..

 

 

Papá

Anoche te pensaba, sin más, dispersaba ideas y venias tu.

Fue un olor lo que te trajo, manzanilla, apareció en mi memoria, sin saber porque. Esa que nos traías desde el campo, con un manojo atado con una cuerda, y tu sonrisa de orgullo, y satisfacción. Te encantaba traernos esas pequeñas cosas, incluso en tus bolsillos escondidas, quizás esos momentos felices no supimos valorarnos lo suficientemente.

La vida se luchaba en cada segundo ,casi sin tiempo a ver el porqué de cada que.

Bendita inocencia que tapaba la incongruencia de las realidades, duras, feas y crueles.

Vivir en un barrio “malo” nos hizo más fuertes, valientes y luchadores.

Todos los hijos a cierta edad creen que sus padres son idiotas, desfasados y que no entienden el mundo que ven .

El tiempo también nos devuelve ese golpe, y desde ese puesto ahora miro a mis hijos.

Cuánto desearía hoy en día que nos vieras, a todos, hijos y nietos. Podría decirte cuánto te hechamos de menos y como lo hicistes de bien.

Ayer recordaba esta fecha, sin saber que lo era hoy. He tenido que buscarlo para creer.

Recordaba tu cuerpo, ya sin ti, y tu gesto tranquilo, y tú pelo, ya crecido de nuevo, blanco y rizado que acaricé.

Han tenido que pasar estos años para quererte, y aprender. Y verte, en nosotros.

Para mí, tu recuerdo es esa imagen que guardo con amor, tú un pequeño niño, con cara inocente, junto a tu hermana, preciosa, con la inocencia en vuestros ojos , por siempre.

Emociones

      Todo cambia, siendo parecido. Las nuevas rutinas suelen ser parecidas, aunque cada momento es distinto..

    Las pequeñas elecciones nos hacen distintos, y las decisiones de cada miembro del grupo modifica a cada cual.

   Mis miedos son míos, los manifiesto conscientemente, o no, y que me atenacen no  es debido a la decisión del otro.

  Es más fácil culpar al otro, y a la dinámica de la sociedad, donde ciertos hábitos son aceptados por norma o en el caso contrario desestimados.

  En mi caso intento dar por bueno lo que toca, abrazo los sentimientos aún con el dolor emotivo que conlleva… Y sonrio… Para dejar pasar…

Amanece

A veces me acompaña una tristeza inmensa que no es mía.. Y aquí esta, acompañando mi día a dia. Lamentos olvidados, suspiros que debieron ser escondidos.

Tristeza que debió perseguir un mundo entero, heridas supurantes que ya no se sienten, dolor por fuerza olvidado, cuando el corazón se rompe ni las  lagrimas saladas cicatrizan las grandes heridas.

El pasado fué ayer, amaneció hoy, me persigue con su abrazo tiernamente, sus brazos fríos  sobre mis hombros, mi corazón encogido, cuanto dolor ya perdido, cuanto amor sin sentido.

Un océano no basta, cuanto olvido, los besos ya fríos, los ojos sin vida, la sonrisa convertida en un rictus permanente. Pobre tristeza que acompaña el alma mía, solo percibo su peso, sin calor, frío, sordo,  sin  sonido.