Cuenta  

 Hace un año, novecientos  cincuenta kilómetros, más cuatrocientos más, despedirte de amistades, dos veces, nuevo hogar,  más otro,  nuevas rutinas,  y las que comienzan ahora, nuevos climas, nuevo trabajo, nueva gente, nuevas sorpresas, nuevas respuestas.   Y extrañamente no se que contar…

Anuncios

Ilumina tu vida

Cómo siempre, es más fácil decirlo que realizarlo. Y eso que nos atiborran con fracesitas iluminadas, que te prometen sueños cumplidos, deseos increíbles y bolsillos a rebosar.

No sé cómo no me funcionan, con las ganas que les pongo.

   Y de nuevo andamos inventando. Entre dos mundos, entre dos realidades… A ver, ¡quien da mas!

   Lo peor, mejor, es que somos capaces de lograrlo, con la facilidad del empeño y experiencia en cambios drásticos.

   Me pregunto si leí el final de la Ilíada, no recuerdo si Ulises tubo un final feliz, si tenía su lugar en aquel palacio, su silla favorita, o los sonidos familiares que acompañan  el sueño.

Me pregunto porque mi realidad es así.

La vida, sigue

Primera semana de vuelta al curro, y pese a las pocas ganas, reconozco que no ha sido horrible.

Tristeza por los que se fueron, y comprobar que la vida sigue, contigo o sin ti. Así que mas vale agarrarse al carro, y fuerte..

Vida y muerte forman parte del juego, en el que tu pones la reglas del como quieres jugar y cuanto estas dispuesto a poner en el tablero.

Mis apuestas hasta hace bien poco eran mínimas, pero estoy descubriendo el vértigo de arriesgar, y la diversión, aunque pierdas, debe ser que el miedo se va escapando por los rincones a la fuerza de verse ignorado.

Hasta me parece mentira decir esto yo. Ahora solo me preocupa transmitir todo aquello que callo aun, regalar este estado y sentir que los míos entienden de que va el juego.

Me llegan los ruidos de lo cotidiano, los ecos del pasado y la tristeza y compasión por todas las luchas vanas que nos arrastran a esa tumba tan cara que nos construimos, a base de luchar por lo que no merece la pena, perdiendo el tiempo que no tenemos, las energías y la ilusión, sin ver, sin separar y echar el resto en lo que sirve, aquello que pone la sonrisa en tu cara.

Correos de pasado, nombres, me hacen recordar quien soy, donde estuve y de donde, aun mas abajo, venia. Sonrió, estuve puedo decir hoy, vi, y aun sin fe, seguí caminando, buscando persiguiendo, y abandonando aquello que me decía que no seria capaz, aquello que creía me ataba y era yo.

Yo, renace cada día, con cada nuevo amanecer apunta una nueva oportunidad, de inventar, quien quieres ser, atrévete, aunque solo sea a imaginar.

queja, quejarse, me quejo, coaching creativo

044_diego_fernandez

images