Soy

No soy solo mi mente, sino la voz de mi corazón

No soy solo mi experiencia, sino lo que aprendí de ella

No soy solo de donde vengo, sino lo que ello me dio

No soy solo mujer, sino lo que mis retos me hizo ser

No soy solo mis derrotas, sino lo que me rehizo tras ellas

No soy solo mi historia, sino como la viví

No soy solo parte de un algo, sino un universo completo

Si mañana muero

Me recuerda mi propio título a los tiempos negros en mi pais, cuando los unos se despedían de sus familiales sabiendo que posiblemente en horas, días perderían su vida.

Mi forma es otra, pero parecidos sentimientos. Hay mil cosas que no quiero dejar sin decir, sin sacar, sin hacer llegar.

Hoy, no estoy a las puertas de la muerte, o si…quien sabe, pero siento que hoy es el día de decir.

Es un poco egoísta sacar lo que quieres, desde dentro, sólo para mi, hacia fuera, creyéndose con derecho de mandar mensajes o consejos a los que quizás ni los quieran ni lo necesiten.

Pero es mi escrito, y mis deseos.

Y entre muchas, una idea de las que más me persigue, es que la que jamás los míos sufran por mi desaparición, sufrir, por el modo de no enterder, como yo entiendo, que nada de este mundo en el que nos creemos “vivos” desaparece.

Es una creencia firme, y que me da mucha paz y así quisieran que todos entendiesen. Nada desaparece, el amor te acompaña para siempre y aunque lo físico no es tangible, si la energía.

No puedo cambiar a nadie, pero invito a abrir la mente a la idea de que existen cosas que no vemos, aunque si sentimos y son tan reales como las piedras que pisamos.

Deseo imaginar a mis hijos, mis regalos, los que nunca han dejado de enseñarme a VIVIR, que con sus miradas me hicieron niña y más feliz de lo que jamás soñé.

Los deseo fuertes y valientes como ya lo son, seguros de su camino y de que cada caida, sólo servirá para aprender más. Nada hiere, nada busca daño si no que empuja a aprender y sacar lo que ya dentro cada uno llevamos muchas veces silenciados por los miedos o inseguridades.

Para mi compañero de vida y energía constante quiero agradecerle cada segundo que me ha regalado, cuanto me ha enseñado y me ha hecho sentir. Cuanto me ha empujado a buscar en mi, y me ha hecho la persona que soy.

Ojala sea siempre tal como es, precioso por dentro y por fuera.

A todo los que me regalaron su compartir de mi camino, agradecer cada enseñanza, todo me ha servido, aun cuando yo me enfrentaba a no querer.

Ell@s me han echo lo que soy hoy, más brillante y fuerte de lo que yo misma he reconocido .

De lo que quisiera regalar, sería las risas compartidas, con todos los que a su vez me regalaron, y que me acompañan constantemente.

La energía y el amor regalado, las luchas compartidas ,las lágrimas y los abrazos… Son las que se pueden contar en nuestro currículum, lo que realmente hace valor.

Muchas veces he leído sobre los sentimientos y reflexiones de personas cercanas a la muerte, todas lamentan no haber disfrutado más la vida, compartir momentos, dedicarse al amor y divertirse….VIVIR..

Yo he vivido, he llorado, sufrido , reído amado y aprendido. Me siento feliz de todo ello, cada circunstancia, cada instante que formó parte de mi.

Agradezco todo, porque ese todo me lleva hasta aquí, ahora, siempre. Y Aunque no puedo imaginar que me depara, ni hasta donde, creo firmemente que todo está en su lugar dentro de mi.

Que si puedo elegir un epitafio me gustaría elegir:

!gracias vida¡

Y si…

La pregunta del millón..¿ que cosas harías si no tuvieses miedo?..

Estaría con mi pareja?

Trabajaría en el mismo trabajo?

Los amigos serían los mismos?

Mantendría las mismas relación es?

Viviría en el mismo lugar?

https://youtu.be/WW1WYJcO5xI

Percepciones

Tu percepción de adulto sobre como funciona tu mundo está formada por la percepción del niñ@ que fuiste.

Como veías a tu familia y tus relaciones, como te veías a través de los otros y las creencias propias del entorno.

Añadiendo para algunos, l@s tuvieron, las percepciones propias de la intuición o incosciencente.

Para mi, regresar a esa niña, aquella que intentó, y acabo siendo callada, ahora me hace reconocerme como la que ya era, aunque sólo entonces fuese una niña.

Y me ha hecho reconocer a mis hij@s a los que algunas veces no he escuchado por la dejadez y que muchas, muchísimas veces me han sorprendido, demostrandome, lo que desde mi, ahora sé.

Los niños son siempre parte de esa lucha, entre la sociedad, familia y convicciones.

Y carne de cañón de esas bienaventuradas mentes…

Me venía una frase a la idea..y es que difícilmente se puede amar a un hijo y ” prepararlo” a la vida cuando sus propios padres no se aman a si mismos, ni se aceptan en toda su percepción.

Pero esta, es también mi percepción.

Hacia dentro

Nuestra ritmo de vida gira entorno a nuestras obligaciones. Pocas veces tenemos tiempo suficiente para parar y reflexionar sobre nuestras propias vidas y lo que nos queremos para nosotros mismos.

Vamos eligiendo dentro de nuestras posibilidades, a veces conscientemente, a veces empujando hacia adelante.

¿Somos felices?

¿Cuantos paramos y nos lo preguntamos?

Quizás, cuando éramos más jóvenes nos imaginábamos como queríamos diseñar nuestra vida, o al menos sabíamos lo que era importante y queríamos para nuestro futuro.

¿Sucedió?

Quizás por mi vida movidita he tenido la obligación de repasar continuamente que opción quiero, o no. Evidentemente nadie tiene todas las opciones, salvo aquellos muy valientes y con facilidades. No quiero ser hipócrita y decir que todo es posible, porque no todo lo es. Pero desde luego la valentía es un punto importante.

Llevo toda mi vida repasando, debí haber vivido la crisis de cada edad, desde los 13.

Es una broma, que también refleja mi forma de ser. Un poco retorcida. O insistente, visto desde un lado más”bonito”.

Hoy la pregunta surgió, ¿eres feliz?.

Extrañamente respondí rápido y sinceramente. Ninguna señal de mi mente para recordarme, ! eh¡.

Soy feliz, feliz con mi vida a pesar de que no es la vida idílica que aparentemente ha de ser para ser mostrada. Soy feliz, aunque no tengo una vida idílica, y vivo momentos de dudas y de constantes “problemas normales”

No tengo que mostrar nada. No es así como funciona para mí. No necesito algunas de las representaciones de lo que te dicen que te dará felicidad.

Evidentemente que las cosas funcionen, que las deudas no te persigan y que tus hijos no lloren cada noche, también ayuda.

Pero sin duda lo más importante no han sido solo esas cosas.

Un trabajo continuo, la reflexión y el escucharte, no dejarte llevar por la facilidad de una sociedad que utiliza la imagen y el autocomplaciente capitalismo para decirte donde y qué es lo que quieres.

Esa misma que nos hacen infelices cuando no conseguimos esas metas idílicas de revistas o redes sociales.

Nos venden un cuento…y pierdes tu vida.

Así lo veo. Para mí.

Mi conversador no tubo suerte, su respuesta no fue la mía.. El creía, pensaba que.

Y esa realidad, le decía, lo difícil que era conseguir ese “imposible”, resultó, que cuando lo consiguió, acabo descubriendo que esa meta no era su felicidad.

Seguramente, quizás, aún no se ha dado cuenta, que el buscaba la felicidad fuera, cuando la búsqueda es hacia dentro.